15 de febrero 2011 - 00:00

Un empate que reparte premios y castigos

Huracán pegó de entrada y aguantó hasta casi el final un triunfo que no merecía.

Argentinos Juniors luchó más de lo que jugó y, aunque dominó a lo largo de los 90 minutos, fueron muy pocas las situaciones de gol que creó, pero terminó llevándose un punto de tanto insistir.

A los 2 minutos, Santiago Gentiletti cometió la ingenuidad de tironear de la camiseta a Javier Cámpora en el área, y el retornado delantero convirtió de penal.

Huracán había planteado el partido con dos enganches y dos delanteros para atacar, pero el gol y el mal promedio que tiene lo hicieron cambiar los planes, retrasando sus líneas para jugar de contraataque.

Argentinos Juniors tuvo que apelar a toda su fibra, porque futbolísticamente estuvo impreciso y a la ausencia definitiva en el torneo de Néstor Ortigoza le agregó la de Juan Ignacio Mercier, que se fue en el primer tiempo con una lesión en la rodilla. En el segundo tiempo, Brindisi sacó a un enganche («Matute» Morales) y a un delantero (Claudio Guerra) y puso dos volantes para luchar el partido en la mitad.

Argentinos cargó, más de lo que atacó, y en una de sus cargas, Franco Niell se elevó más que todos y se la bajó a Nicolás Blandi para que empate. La igualdad fue justa, pero Huracán se fue con el sabor amargo de que podía llevarse tres puntos fundamentales en su lucha por seguir en Primera.

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