El jefe de Estado designó a Carlos Farías como nuevo ministro de Industria y Comercio en sustitución del empresario Miguel Ángel Pérez Abad y al diputado Ricardo Molina en Obras Públicas y Transporte.
Asimismo, nombró al mayor general Néstor Reverol como ministro de Relaciones Interiores, pese a que fiscales estadounidenses lo acusaron el lunes de colaborar con narcotraficantes.
Según el analista político Johan Perozo, se trata de nombramientos que le quitan parte de la "máscara" a un Gobierno que presume de "serio y democrático".
"Un Gobierno serio no coloca a alguien que ha sido señalado por múltiples voceros por presumiblemente estar vinculado con el narcotráfico en una cartera donde el combate a ese delito es una de sus principales obligaciones", dijo en relación con Reverol.
Además, consideró como "sospechosa" la destitución de Pérez Abad, después de las "compras mil millonarias" que hizo en Panamá por varias toneladas de alimentos para moderar el desabastecimiento local.
Para Carlos Larrazábal, primer vicepresidente de la patronal Fedecámaras, el mensaje que da el presidente "es profundizar más el socialismo". "Y mientras no se entienda que hay que tomar correctivos para enfrentar la crisis, no vamos a tener resultados", acotó.
En tanto, Jesús Torrealba, secretario de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), afirmó que mientras "hay venezolanos muriendo de hambre y por falta de medicinas, Maduro sigue jugando, cambiando ministros y vicepresidentes".
| Agencia ANSA |

