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Un grito agónico
El try de la victoria. El héroe Miguel Miliki González apoya en el ingoal de La Tablada en tiempo adicionado al reglamentario.
Con la solidez que tuvo el pack de forwards con Genaro Fessia como abanderado, el conjunto de barrio Jardín Espinosa, con más corazón que juego, pudo revertir un partido que en los papeles parecía un tanto complicado. Para colmo, este mismo rival de la final ya le había ganado las dos veces en la fase regular y esto dejaba en la parcialidad roja y negra un manto de duda sobre cómo reaccionaría el plantel con esta historia reciente un tanto adversa. Pero a la hora de escuchar el silbato y más en un partido de semejante trascendencia todo pasó a formar parte pasado. Y parece que al equipo que dirigen los hermanos Martín y Marcelo Fissore más Juan Scarpatti, como dice el refrán, el pasado está pisado. Y así pudo sortear un obstáculo muy difícil.
La Tablada fue el primero en pegar con un try a través del wing Marcos Cano.
Posteriormente fue Ramiro Pez el encargado de sumar con su pie zurdo con dos penales y dejar al 15 azulgrana bien parado.
¿Athletic? Apostó al juego con sus jugadores más pesados a travésdel pick and go como para encontrar el camino para llegar al ingoal contrario. Pero todas esas puertas estuvieron cerradas. Por esa razón el plan B fue meterlo de punta al centro Agustín Simó, que si bien pudo avanzar un par de veces, la excelente cobertura defensiva sobre todo de la tercera línea azulgrana ( Luciano Baistrochi, Lucas Paschini y Carlos Ayala) lo privaron de llegar hasta el ingoal rival.
Cuando los ingleses pudieron pasar factura, lo hicieron por la vía de su apertura y pateador Augusto Guillamondegui, quien anotó dos penales como para dejar el resultado más cerca. Lo que sorprendió fue que Tablada tuvo mucho más la pelota pero le costó mucho poder plasmarlo en el tanteador.
En la segunda mitad el partido ganó mucho en emoción. Athletic reaccionó en el momento justo gracias a un try del legendario Cristian Barrea. A partir de ese try el equipo de camiseta a cuadros hizo el clic necesario como para quedar bien parado hasta el minuto ochenta.
Un penal y un drop de Ramiro Pez dejaban a Tablada a siete minutos del final como el gran candidato a levantar la copa. Pero Athletic nunca bajó los brazos y allá fue. Se hizo de la ovalada, la cuidó y avanzó por el eje profundo. Insistió tanto por ese camino que cuando se jugaban ocho minutos extras al reglamentario, tiró la ovalada a la punta para que sea el fullback Miguel González el encargado de poner a su equipo arriba en el marcador y así desatar una alegría que terminaría pasada la media noche en la sede del club en barrio Jardín Espinosa.


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