Periodista: ¿Cómo vienen desarrollándose los ensayos, en el contexto de los conflictos que determinaron la suspensión de la producción anterior?
Silvio Viegas: Por suerte hay un clima de mucha tranquilidad con la orquesta, el coro y los solistas. Creo que para esta producción existe un deseo muy grande de la orquesta y el coro de hacer esta ópera, porque es una obra muy difícil de concretar. Las cuestiones que hubo en la producción de "La traviata" se están resolviendo de a poco, la dirección del Teatro está muy preocupada por arreglar las cosas, y entonces espero que esta ópera signifique el principio de buenas noticias para todos. Hasta acá estamos muy bien, trabajando con tranquilidad, y creo que haremos un buen Wagner.
P.: Como usted también sabrá, no hay una tradición wagneriana en el Argentino. ¿Qué desafío implica ese factor?
S.V.: Tenemos muchos desafíos grandes. Para el coro es muy difícil cantar de memoria en alemán, porque hace mucho tiempo que no lo hacen: han cantado por ejemplo la "Octava sinfonía" de Mahler, pero con la partitura. Aquí hay pasajes muy rápidos con mucho texto, y pese a que el coro está muy bien, seguramente es un desafío para ellos memorizar toda la letra. Para la orquesta también es difícil: Wagner escribe con una sonoridad muy densa, la orquesta siempre suena majestuosa, grande. Dar el carácter wagneriano pero con una sonoridad donde se pueda escuchar a los cantantes es difícil. Pero todos están muy bien preparados, son excelentes músicos.
P.: ¿Qué puede anticipar sobre el elenco?
S.V.: Licio es brasileño, ha hecho muchísimas óperas conmigo. Es uno de nuestros mejores cantantes, seguro, muy profesional, tiene una voz muy bella. La conjunción entre su voz y la de Mónica Ferracani es inmejorable. Ella también es una enorme cantante, con una voz maravillosa que tiene las características necesarias para la música de Wagner: potencia y brillo. Francesco Petrozzi, Eric, tiene también una voz bellísima, y es un placer trabajar con Segio Spina (El Timonel) y con Víctor Castells, que comprendió a la perfección el papel de Daland, uno de los más difíciles porque fácilmente se va a lo bufo, y no lo es. Es un ingenuo que está siempre preocupado por las riquezas que el Holandés le muestra, y Víctor lo está haciendo muy bien.
P.: ¿Cómo se desarrolló su trabajo con el puestista Désiré?
S.V.: Muy bien. Él me mostró sus ideas, yo le manifesté mi interés en dos o tres cosas que me preocupaban particularmente, y muy rápido entablamos una buena relación. Es un gran profesional, conoce la obra perfectamente, sabe lo que quiere y tiene una idea muy clara del drama psicológico que es esta ópera, y lo muestra claramente a los solistas y al coro. Es una producción moderna pero en la que se ve el problema psicológico de Senta en relación con la trama.
P.: Otra característica de esta producción es la de que el elenco es íntegramente sudamericano.
S.V.: Eso me encanta, porque muestra que nosotros contamos ahora con grandes cantantes que están haciendo carreras internacionales y tenemos la capacidad de hacer cualquier ópera con ellos.
P.: ¿De qué manera trabaja con la orquesta en Wagner en general y en esta producción en particular?
S.V.: Yo estuve aquí el año pasado para hacer un concierto, y desde entonces la relación con la orquesta es óptima; me reciben muy bien y están dispuestos a hacer lo que pido. No tengo problemas de disciplina. Soy muy feliz siempre que me invitan a trabajar.
| Entrevista de Margarita Pollini |


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