24 de octubre 2013 - 00:00

Un listado interminable de víctimas

Madrid - La sospecha de que el teléfono celular de Angela Merkel fue pinchado supuestamente por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) eleva la cifra de líderes internacionales que podrían haber sido espiados por la administración estadounidense.

Desde que el extécnico de inteligencia Edward Snowden destapó el escándalo del programa de espionaje masivo de Estados Unidos, la presión internacional sobre Washington por las escuchas no ha dejado de aumentar.

Las informaciones de Snowden apuntan a que la red de espionaje de Estados Unidos se habría extendido por toda América Latina y tuvo un foco especial en Brasil, México y Colombia.

El 17 de septiembre, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, mostró su malestar a su colega estadounidense, Barack Obama, por el continuado caso de supuesta vigilancia a ciudadanos e instituciones de su país, con fines de seguridad y hasta de espionaje industrial. Según informaciones reveladas por la prensa brasileña sobre la base de las filtraciones de Snowden, Estados Unidos habría interceptado incluso algunas de las conversaciones telefónicas y correos electrónicos personales de Rousseff.

Ante las sospechas de espionaje y al entender que el Gobierno de Obama no dio suficientes explicaciones, la mandataria decidió postergar sin fecha una visita de Estado a Washington.

En Colombia, cuyo Gobierno pidió también explicaciones a Estados Unidos, se habría mantenido un intenso control sobre la administración y los movimientos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, justificó esas políticas como una estrategia contra las amenazas del mundo.

También supuestamente la NSA espió directamente al mandatario de México, Enrique Peña Nieto, cuando era candidato a la Presidencia y prosiguió con esta labor tras ganar las elecciones de 2012. Esta misma agencia habría accedido de forma ilegal en 2010 a la cuenta de correo electrónico del entonces presidente mexicano, Felipe Calderón.

Asimismo, habrían sido espiados de forma constante, aunque con menor intensidad, las administraciones de la Argentina, Venezuela, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Paraguay, Chile, Perú y El Salvador.

Europa tampoco parece haber sido ajena al supuesto control de comunicaciones dispuesto por la NSA.

Hace unos días, el presidente de Francia, François Hollande, mostró su rechazo de estas prácticas a su homólogo estadounidense. Al parecer, Estados Unidos habría interceptado 70,3 millones de comunicaciones emitidas desde Francia entre finales de 2012 y comienzos de 2013.

El diario Le Monde apuntó que, en el viejo continente, Alemania y el Reino Unido sufrieron un control más estrecho, en el caso británico incluso con el consentimiento de sus autoridades.

Los documentos de Snowden apuntan también a Italia y España como "objetivos a espiar".

Agencia EFE, y Ámbito Financiero

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