21 de septiembre 2009 - 00:00

Un millón de cubanos en un recital que mortificó al exilio

Una alfombra humana tapizó la Plaza de la Revolución para el polémico recital «Paz sin fronteras» que encabezó el cantante colombiano Juanes. La novedad es que rompió el cerco de los músicos de protesta que suelen animar este tipo de shows.
Una alfombra humana tapizó la Plaza de la Revolución para el polémico recital «Paz sin fronteras» que encabezó el cantante colombiano Juanes. La novedad es que rompió el cerco de los músicos de protesta que suelen animar este tipo de shows.
La Habana - La Plaza de la Revolución de La Habana no se pobló ayer para una celebración del régimen o un recital de un músico popular amado por los Castro. El cantante colombiano Juanes y colegas de diversos países congregaron a cerca de un millón de cubanos que, vestidos de blanco, bregaron por la paz, en un concierto que irritó al exilio de Miami.

Juanes, uno de los últimos artistas participantes en actuar en el recital de casi cinco horas de duración, salió al escenario poco antes de las 17 y durante más de 30 minutos ofreció algunos de sus principales éxitos, como «A Dios le pido», «Sueños» o «La camisa negra», e interpretó también varias piezas junto al español Miguel Bosé.

Participaron otros artistas como el puertorriqueño Danny Rivera, los españoles Víctor Manuel y Luis Eduardo Aute, el italiano Jovanotti y el ecuatoriano Juan Fernando Velasco. Por su parte, la amplia representación cubana estuvo integrada por Amaury Pérez, Los Van Van, Silvio Rodríguez, Orishas, Carlos Varela, X Alfonso y el conjunto cubano-venezolano Cucú Diamante y Yerbabuena.

Transmitido en vivo en Europa, América Latina y Estados Unidos, el concierto, que atrajo a unos 200 periodistas extranjeros, se celebró luego de tres meses de airadas reacciones en Miami y en momentos de cauteloso acercamiento entre La Habana y Washington.

Tal fue la polémica que Barack Obama se declaró «seguro de que este tipo de intercambios culturales no daña las relaciones» entre ambos países y, aunque «tampoco hay que exagerar la ayuda que proporcionan».

«La cultura no tiene fronteras y me parece maravilloso que en la Plaza de la Revolución vayan a cantar artistas de esa talla», dijo en Caracas el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aliado de Cuba, quien criticó a los «locos» en Miami.

En esa ciudad norteamericana, donde viven un millón de cubanos que dejaron la isla por razones políticas y económicas, anticastristas llegaron a destruir a mazazos los discos de Juanes -quien reside en esa ciudad con su familia- y a amenazarlo de muerte.

Juanes defendió que el concierto es «apolítico», pero en Miami no le perdonan que sea en la Plaza de la Revolución, mientras parte de la disidencia e incluso unos 30 presos políticos apoyaron el concierto.

Como muestra de que es posible acercar a enemigos históricos, Juanes saludó que Washington diera un visado al músico cubano Pablo Milanés y expresó que le gustaría llevar su concierto a Miami con el mismo elenco.

Agencias DPA y AFP

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