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Un nuevo crimen en manos de migrantes profundiza la ola de racismo en Alemania
La extrema derecha redobló sus llamados a una “resistencia blanca”, mientras el Gobierno volvió a pedir calma.
PROTESTA. Grupos de extrema derecha marcharon en Kothen. El Gobierno teme que esa ciudad se convierta en un segundo foco de violencia.
"Más allá de los sentimientos legítimos (ante un homicidio) es necesario dejar de lado toda tentativa de transformar Köthen en una segunda Chemnitz", dijo el jefe del gobierno regional, Reiner Haseloff.
La responsable de asuntos de integración del Gobierno regional de Sajonia-Anhalt llamó a la calma a través de Twitter. "La violencia debe ser siempre y en todas partes condenada. El momento es de duelo y recogimiento, velen los unos por los otros", escribió Susi Möbbeck, del Partido Socialdemócrata de Alemania, manifiestamente inquieta porque este homicidio pueda provocar desbordes como ocurrió en Chemnitz.
Un responsable de la Iglesia luterana local, Lothar Scholz, se inquietó por las consecuencias posibles. "Sólo puedo esperar y pedir que la violencia no responda a la violencia", dijo.
Un dirigente político local, Uwe Schulze, reconoció que lo que sucedió en Köthen luego de lo que pasó en Chemnitz "es malo para todos".
En Chemnitz, a fines de agosto, dos solicitantes de asilo, un iraquí y un sirio, fueron detenidos como sospechosos del asesinato de un hombre de 35 años.
Ese suceso provocó varias manifestaciones de la extrema derecha contra los migrantes que se saldaron con varios heridos. También dio lugar a varias marchas y conciertos a favor de la política de puertas abiertas.
| Agencia AFP |


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