Con el 0,05% que trepó ayer al cerrar en 16.072,54, el Dow además de marcar un nuevo máximo histórico (el NASDAQ superó un rato los 2K -por primera vez desde septiembre de 2000- ganando un 32% en el año), acumula una suba del 23% en 2013 y el S&P 500 trepa un 27%, sin haber experimentado ningún lapso bajista significativo (mayor al 10%: una "corrección") desde mediados de agosto de 2011 (y con apenas dos eventos de este tipo desde marzo de 2009). No sorprende entonces que haya quienes dicen que el mercado alcista por el que venimos transitando hace más de cuatro años está mostrando algunas señales de agotamiento (por ejemplo, la gente de Goldman espera una caída del 10% en los primeros meses de 2014). Personalmente no tenemos la más mínima idea si será así o no, y la verdad es que nuestra opinión -o la de cualquier otro- poco y nada importa cuando enfrentamos algo que se parece a un "bull market" (por este motivo normalmente preferimos no dar ninguna justificación a las sucesivas subas que viene experimentando el Dow, más allá del hecho de estar transitando por un período alcista). Si la historia significa algo, a años de subas mayores al 20% en el índice S&P 500, habitualmente le siguieron otros -14 casos o el 78% de las veces- con una suba en torno del 10% (esto explica la reducción en la magnitud de las subas que esperan para 2014 la mayor parte de las casas de Bolsa). Pero no es que no existan problemas, por ejemplo el BofA-Merrill Lynch acaba de bajar su previsión para la inflación minorista 2014 del 1,3% anual al 1,2%, cuando la Fed apunta a un incremento del 2% anual (lo que sugiere que no sería hasta pasado 2015 que la Fed subiría sus tasas de referencia).
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