23 de marzo 2012 - 00:00

Un plan para mejorar rodeos

Vaquillonas de la zona de Ranchos que fueron elegidas para el programa de fertilización.
Vaquillonas de la zona de Ranchos que fueron elegidas para el programa de fertilización.
Un grupo de productores pequeños del partido de General Paz, cuya cabecera es la ciudad de Ranchos, 120 kilómetros al sur de la Capital Federal, decidió mejorar su sistema de producción ganadero a partir de la incorporación del sistema de inseminación artificial a tiempo fijo (IATF). Fueron impulsados por una propuesta que nació en la Sociedad Rural local, de la mano del municipio y con financiamiento federal del Programa Nacional de Ganados y Carnes del Bicentenario.

«Nos pusimos a trabajar con todos los productores y los veterinarios del partido, pero la condición para cada uno de los criadores era que cada productor debía tener un máximo de 100 vaquillonas», explicó al suplemento Ámbito del Campo Juan Bastidas, presidente de la Sociedad Rural de General Paz.

«En la primera visita que se hizo a cada establecimiento revisamos las vaquillonas para conocer por completo su estado», indicó Pedro Gerbelli, médico veterinario y presidente del Círculo de Veterinarios de General Paz. Cada bovino debía cumplir con todas las exigencias sanitarias vigentes.

«Los productores se inscribieron en la Sociedad Rural o en la Secretaría de Producción, donde se les dieron las condiciones para ingresar al plan y se instruyó a los veterinarios para que visiten los diferentes establecimientos ganaderos y determinen qué vaquillonas entraban al plan», indicó Pablo Eward, tambero y mentor de la iniciativa. «Lo que se buscó fue innovar en los campos de cría que nunca habían aplicado la inseminación artificial a tiempo fijo», añadió.

Al programa se incorporaron más de 40 productores con unos 1.100 vientres de vaquillonas para primera parición. A la hora del balance, la experiencia resultó positiva, aunque se reconoció que arrancaron muy al límite con la cantidad de vientres, a los que se les pudo dar servicio para tener las primeras pariciones de las vaquillonas en abril. La demora obedeció más a cuestiones de implementación del programa, a la tardanza en recibir los fondos y a que muchos productores ya habían dado servicio por cuenta propia.

El trabajo se inició con la incorporación de un dispositivo hormonal intravaginal en cada una de las madres seleccionadas: «Utilizamos esa técnica para preparar al animal y que entre en celo en un tiempo determinado. El resultado esperado es obtener entre un 40% y un 60% de preñez a tiempo fijo y sobre 600 cabezas tactadas (al momento de realizar esta nota) hubo un 58% de preñez», informó Gerbelli. Las cinco cabañas que forman parte del programa aportaron el mejor toro que tenían y cada productor eligió el semen del toro que consideró más conveniente para sus vaquillonas. El plan solventó la compra del semen y se lo entregó a los productores por orden de inscripción.

Los ruralistas de General Paz aseguran que se encuentran 20 años atrás respecto de los tamberos y los agricultores en materia de incorporación de tecnología. La expectativa de quienes diseñaron el programa es ahora que más productores se sumen una vez que vean los primeros resultados, los cuales serán exhibidos en la próxima muestra ganadera local, entre el 12 y el 15 de abril.

Iniciativa

El proyecto surgió luego de una visita que hizo a la muestra ganadera de la Sociedad Rural de General Paz el exministro de Agricultura Julián Domínguez. «Comentó que había fondos del Programa Nacional de Ganados y Carnes del Bicentenario y si participaba la Sociedad Rural se podía poner en marcha un programa que permitiese mejorar los resultados de la ganadería con inseminación a tiempo fijo», dijo Bastidas.

Luego la Rural habló con el secretario de Producción del municipio de General Paz, Fernando Elichave, quien además es productor de la zona; con los cinco centros de genética que funcionan en el distrito y con el Círculo de Veterinarios. Los recursos para la financiación del programa, que sumaron $ 250.000, fueron provistos por el Ministerio de Agricultura de la Nación en el marco del Programa Nacional de Ganados y Carnes del Bicentenario.