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Un puente sobre aguas turbulentas

El cruce del mismo demandará quince meses, mientras que en los cielos revolotean buitres y en el mar azul se hallan cocodrilos de 16 metros que lucen inofensivos a la luz de los dinosaurios que, según la leyenda, habitan en el fondo de dichas aguas.
A su vez, los vientos monetarios y cambiarios amenazan con sacudir el puente, al tiempo que un conjunto de simpáticos animalitos, desde los árboles, tiran cáscaras de bananas a nuestros héroes selváticos. Así las cosas, el final del viaje dependerá de la intensidad de los vientos.
De acá a fin de año la economía necesitará de unos u$s 8.000 M, los cuales son explicados por vencimientos de deuda por u$s 9.000 M (u$s 5.500 M privada y u$s 3.500 M pública), dólares ahorro por u$s 1.000 M (caso optimista) y un excedente comercial de u$s 2.000 M. Por otra parte, 2015 demandaría u$s 22.000 M (con la cuenta servicios neutra), donde habría vencimientos de deuda externa por u$s 17.000 M (u$s 12.500 M pública y u$s 4.500 M privada) y la caída en el precio de la soja reducirá las exportaciones en u$s 10.000 M, por lo que la balanza comercial sería negativa en u$s 5.000 M.
Por otra parte, si a los u$s 28.000 M con los que cuenta hoy el BCRA se les resta la deuda por importaciones y los encajes de los bancos, el saldo estaría en u$s 15.000 M, cuando el comercio de la economía demandaría unos u$s 25.000 M, todo indica que dólares no sobran. Por último, la historia se completa con una demanda de dinero quebrada. Hoy, con la cantidad de dinero creciendo al 20% a/a, la inflación se ubica en torno al 40% a/a.
HABRÁ VIENTO
A su vez, durante este mes, la demanda de dólares ahorro trepó a u$s 50 M diarios, mientras que a pesar de los esfuerzos de absorción del BCRA, la liquidación de posiciones de los bancos y el adelanto de exportaciones, el paralelo rozó los $ 16. Si a ello le sumamos que aún restan emitir unos $ 120.000 M, todo indica que habrá viento.
Sin embargo, hay esperanza. Tanto el BCRA como el Gobierno se han notificado. Si cada peso que se emite es retirado del mercado y en enero se cierra con los holdouts, el Gobierno podrá colocar deuda en los mercados como para llegar a diciembre de 2015.
Los cocodrilos se irán a dormir, los buitres dejarán limpio el cielo, el nivel de actividad se estabilizará, la inflación cederá y el futuro luciría prometedor. Todo dependerá, claro, de que nuestros héroes logren vencer su ideología a manos de altas dosis de pragmatismo.
(*) Fundación Acordar


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