6 de septiembre 2011 - 00:00

Un sacerdote, principal rival de Insfrán en Formosa

El religioso comparte fórmula con la médica infectóloga María Teresa Occelo, con apoyo de la UCR y el PJ opositor.
El religioso comparte fórmula con la médica infectóloga María Teresa Occelo, con apoyo de la UCR y el PJ opositor.
Formosa - De la mano del renunciamiento de los candidatos de la UCR y del PJ disidente, el cura Francisco Nazar se convirtió finalmente en la espada con la cual el opositor Frente Amplio intentará destronar al justicialista Gildo Insfrán, quien en los comicios del próximo 23 de octubre buscará su cuarta reelección consecutiva para redondear así 20 años de mandato.

Con la decisión de apoyarse en un sacerdote para enfrentar al perpetuado mandatario, la crítica coalición sueña con repetir el inesperado castigo que el Frente Unidos por la Dignidad (FUD), con el combativo obispo de Iguazú Joaquín Piña a la cabeza, le propinó en 2006 a Carlos Rovira (Frente Renovador), quien aspiraba a imponerse en la elección de convencionales constituyentes para reformar la carta magna misionera y asegurar una enojosa cláusula de reelección sin límites.

Nazar integraba un ramillete de postulantes al Ejecutivo formoseño dentro del Frente Amplio, junto al diputado nacional ruralista Ricardo Buryaile (UCR) y el exgobernador Vicente Joga (peronista díscolo). Los tres pensaban traccionar juntos para cosechar más sufragios y apuntalar así al más votado, bajo el emporio de la polémica ley de lemas.

Sin embargo, el oficialismo desbarató ese escenario y cambió las reglas del juego, al eliminar a fines de junio en un trámite exprés en la Legislatura la aplicación de ese sistema electoral para el rubro gobernador.

La jugada de Insfrán obligó entonces a Nazar, Joga y Buryaile a desplegar trabajosas discusiones para definir el nombre del candidato único de ese frente.

De allí surgió la postulación del sacerdote católico, que se presentará en las urnas de manera sorpresiva con María Teresa Occello, una médica infectóloga y profesora de la Universidad Nacional de Formosa, que no cuenta con experiencia política y que fue la elegida por el resto de los socios del frente opositor.

Nazar, de 70 años y actualmente de licencia como cura párroco de Las Lomitas, está estrechamente ligado a las comunidades toba y wichí y cuenta como antecedente con una batalla como convencional constituyente.

Para incursionar en política debió pedir permiso al Obispado, tras lo cual trabajó en el Movimiento de Organizaciones Sociales local, que pegoteó por caso a la CTA con la Corriente Clasista y Combativa y con Libres del Sur.

Le espera, sin embargo, un duro desafío: Insfrán es dueño de un férreo aparato de Gobierno a partir del cual mantiene un electorado virtualmente cautivo que le ha asegurado triunfos por amplio margen, mientras que en las internas de agosto pasado el peronismo se impuso con comodidad.

En este marco, el propio Nazar reconoció las dificultades que entrañaron las conversaciones con Buryaile y Joga para definir el candidato final. «Fuimos a la mesa de negociación y cada uno quería ser gobernador; había veces en que avanzábamos mucho, y a veces poco», admitió.

Definida ya su postulación -se consensuaron 28 puntos como propuestas de campaña-, el cura exteriorizó su satisfacción. «Es una alegría muy grande; queremos que Formosa sea una provincia de producción y de trabajo y demostramos que es posible una coalición de estas características», destacó.

«Dejamos de lado las aspiraciones lógicas de todos, por una fórmula que sintetice al nuevo grupo político», argumentó Buryaile. Por su parte, Joga adelantó que no ocupará cargos en pos de «mostrar una renovación en la política formoseña».

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