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Un shopping abriría a tiempo
El magistrado hizo lugar a un recurso de amparo presentado por el asesor tutelar y defensor de menores del Gobierno porteño, Gustavo Moreno, quien le pidió a Gallardo que detuviera las obras en el centro comercial hasta tanto la empresa construyera el jardín de infantes y el centro asistencial que se había comprometido levantar a cambio de que se le permitiera hacer el shopping en esa ubicación. El Dot Baires se levanta en las cercanías de Acceso Norte y General Paz, y costará u$s 160 millones; la guardería y la salita «pesarán» unos u$s 200.000 en el total de la inversión.
Tal como adelantó este diario, el Dot Baires abrirá con unos 154 locales, 40 góndolas, un hipermercado Wal-Mart, una tienda Falabella y diez salas de cine Hoyt's, entre otras atracciones. La totalidad de los espacios comerciales ya está alquilada, por lo que no es difícil imaginar los inconvenientes que causaría a los comerciantes y -sobre todo- a los cientos de empleados que trabajarán en esos locales si se mantiene la prohibición de su apertura por un tecnicismo judicial.
Cabe recordar que Gallardo mantiene una larga disputa personal con el Gobierno de Mauricio Macri, que llevó al procurador porteño a impugnarlo en los más de 300 expedientes que tenía a su cargo este juez contravencional, relacionados con la administración municipal.
El polémico Gallardo -que en un reportaje se autodefinió como «marxista»- suele ser defendido por las Madres de Plaza de Mayo y partidos de izquierda, y que fue procesado por «abuso de autoridad» por los jueces federales Norberto Oyarbide y María Servini de Cubría-, tiene en su haber polémicos fallos (casi todos luego dejados sin efecto en instancias superiores), como la orden de reponer a 2.000 empleados contratados a quienes Macri había decidido no renovarles el contrato. También intentó obligar al Gobierno porteño a construir viviendas en La Boca mediante el embargo de las cuentas oficiales municipales, e incluso impidió el desalojo de las carpas «K» que se habían instalado frente al Congreso durante el debate por la Resolución 125. Antes, durante la administración de Aníbal Ibarra, había intentado embargarle el sueldo para pagar con esos fondos subsidios a los cartoneros.
«Por supuesto que haremos el jardín de infantes y la sala asistencial; sólo necesitamos que nos digan dónde y nos den los planos. El Gobierno de Macri viene trabajando intensamente para completar ese trámite», agregó la fuente.
Cabe recordar, sin embargo, que Eduardo Elsztain, CEO de IRSA, sufrió los embates del antisemitismo de la ultraizquierda durante el conflicto de Gaza y que el empresario arrastra una relación compleja con los Kirchner, que no pocos relacionan con una supuesta intención del matrimonio presidencial (al menos, en tiempos más prósperos) de reestatizar el Banco Hipotecario, del que el grupo IRSA es accionista controlante.


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