2 de abril 2015 - 00:00

Un triunfo para soñar

Cauteruccio festeja tras haber marcado un golazo, que le dio los tres puntos vitales a San Lorenzo para seguir con chances en la Copa Libertadores.
Cauteruccio festeja tras haber marcado un golazo, que le dio los tres puntos vitales a San Lorenzo para seguir con chances en la Copa Libertadores.
   San Lorenzo tenía que ganarle en su estadio a San Pablo si quería mantener aún viva la llama de la esperanza de clasificarse a la siguiente ronda de la Libertadores.

Al equipo de Boedo no le sobró nada, pero con un golazo de Martín Cauteruccio, a los 25 minutos del complemento, consiguió el triunfo que le permite alcanzar en el segundo puesto a su vencido de anoche.

No jugó un gran partido, pero tuvo su premio porque intentó siempre buscar los tres puntos a pesar de carecer de lucidez en ofensiva. Con la necesidad imperiosa de los tres puntos, salió a atacar a su rival desde el comienzo.

San Pablo, en cambio, le cedió la tenencia del balón y se limitó a defender lo más lejos posible de su arco. El negocio en la primera etapa lo hizo el visitante, que salvo un cabezazo de Blanco, nunca padeció el trámite.

En el complemento, San Lorenzo se volcó decididamente en ataque y, de manera peligrosa, comenzó a dejar espacios en defensa. Como esa vocación ofensiva no se tradujo en riesgo para el arco rival, Bauza hizo ingresar a Tito Villalba y a Martín Cauteruccio por Mussis y Romagnoli. De esta manera, el equipo pasó a contar con dos atacantes de área con el ingreso del uruguayo y la presencia de Matos.

La apuesta de Bauza dio réditos cuando peor la pasaba. Matos bajó de cabeza un pelotazo enviado por Mas, Cauteruccio le tiró un sombrerito a Toloi y cuando quedó mano a mano con Rogerio Ceni "fusiló al arquero para marcar el 1 a 0. A partir de ahí, San Lorenzo le dio de su propia medicina al San Pablo: le cedió campo y pelota y dejó en evidencia a un equipo que tiene muchos buenos apellidos, pero no un aceitado funcionamiento. Así se llevó el triunfo y logró oxígeno en la Copa.

Dejá tu comentario