12 de mayo 2017 - 00:09

Una audiencia que derivó casi en una reyerta personal

La declaración indagatoria en Curitiba fue rica en cruces expresivos de una sugestiva hostilidad. El acusado dijo sufrir una persecución.

cara a cara. Luiz Inácio Lula da Silva frente al juez federal Sérgio Moro, en los tribunales de Curitiba. La sentencia debe conocerse dentro de los próximos noventa días.
cara a cara. Luiz Inácio Lula da Silva frente al juez federal Sérgio Moro, en los tribunales de Curitiba. La sentencia debe conocerse dentro de los próximos noventa días.
Curitiba - El interrogatorio de cinco horas al que el juez federal Sérgio Moro sometió el miércoles a Lula da Silva, filmado y divulgado de inmediato, dio lugar a diálogos dignos de una novela judicial.

Visiblemente irritado, Lula negó haber recibido como soborno un tríplex en un balneario de San Pablo, valuado al equivalente de 1,1 millón de dólares al cambio actual, de parte de la constructora OAS. Veamos los principales tramos.

Sérgio Moro: Señor Presidente, quiero dejar claro que pese a algunas versiones, no existe de mi parte ninguna desavenencia personal con usted. El desenlace [del juicio] provendrá de las pruebas y de la ley.

Luiz Inácio Lula da Silva: Si cometí un crimen, pruebe que cometí un crimen. Expóngalo a la sociedad y Lula será castigado como cualquier ciudadano ¡Pero por el amor de Dios, presenten una prueba!

S.M.: ¿Estaba usted al tanto de los desmanejos en Petrobras?

L.d.S.: No. Ni yo, ni usted, ni el Ministerio Público, ni Petrobras, ni la prensa, ni la Policía Federal. Todos nos enteramos cuando [los primeros sospechosos] tuvieron sus teléfonos intervenidos.

S.M.: Fue usted quien indicó [a un implicado] para el Consejo de Administración de Petrobras. Es una situación diferente de la mía...

L.d.S.: Esta es la mayor cacería jurídica que jamás haya existido contra un presidente o un político brasileño. Cuando fui electo en 2003, tenía un compromiso de fe. Me decía todo el santo día que no podía equivocarme, porque si me equivocara, nunca más la clase trabajadora elegiría a alguien venido de abajo. La Presidencia de la República no fue hecha para un metalúrgico, para alguien sin diploma universitario.

S.M.: Señor presidente, las declaraciones finales no sirven para dar posiciones políticas sino relativas al proceso.

L.d.S.: Doctor Moro, espero que tenga paciencia...

S.M.: No sé cuánto va a durar su declaración final, no es para hacer un compendio de lo que hizo en el Gobierno, no es un programa electoral.

L.d.S.: Pero yo estoy siendo juzgado por lo que hice en el Gobierno. Estoy obligado a decir lo que me han hecho. Tengo 71 años. Cinco hijos y ocho nietos. Nunca quienes me acusaron consideraron que nietos míos, de 5 años, sufren bullying todo el santo día en la escuela a causa de esas mentiras.

Lula denuncia luego un acoso mediático y de la Fiscalía como si fuera un bandido del "far west", que es "buscado vivo o muerto".

L.d.S.: ¿Sabe lo que significan 18 horas [en el Jornal Nacional de TV Globo] hablando mal de un ciudadano? ¡Significan doce partidos de fútbol entre el Barcelona y el Atlético de Madrid!

L.d.S.: Usted, tal vez sin querer, entró en ese proceso [de filtrar escuchas judiciales a la prensa]. La divulgación de conversaciones con mi mujer, y de ella con mis hijos, fue usted quien las autorizó. Pero quería avisarle: los mismos que me atacan hoy, si tuviesen señales de que me absolverán... Prepárese: porque los ataques que usted sufrirá serán mucho más fuertes.

S.M.: Desgraciadamente ya hay mucha gente que me ataca, incluso en blogs que supuestamente lo apoyan a usted. Padezco los mismos males que usted, en cierta medida. Dicho lo cual, voy a cerrar aquí estas declaraciones, pero le aseguro que será juzgado en base a las leyes y a las pruebas del proceso. Esté seguro de eso".

L.d.S.: Así lo espero, doctor.

Agencias AFP y DPA,

y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario