1 de agosto 2011 - 00:00

Una exhibición solidaria

Con un gol de Martín Palermo sobre el final, los amigos de Lionel Messi les ganaron por 5 a 4 a los amigos de México, en un partido solidario para juntar fondos para niños con enfermedades terminales, que se realizó en el Distrito Federal, en el estadio de Cruz Azul.

Palermo (que hizo dos goles) definió sobre el final un gran pase de taco de Romario, que a sus 45 años fue la figura y rompió un empate que parecía sellado, en un partido festivo donde hubo muchas estrellas alrededor y en contra de Lionel Messi, que marcó un gol y le dio otro a Romario. El otro gol lo marcó el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano.

Para el otro equipo (que se llamaba México) marcaron los goles todos argentinos: uno de Christian «Chaco» Giménez, dos de Daniel Osvaldo y el otro de Esteban Fuertes.

Messi, que no pudo concurrir a la conferencia de prensa previa porque sufrió un golpe de calor, jugó hasta la mitad del segundo tiempo, desplegando su talento y divirtiéndose con sus compañeros.

«La Pulga» no ahorró osadía a la hora de escoger a sus compañeros de ataque: Ariel Ortega, Martín Palermo y el brasileño Romario. El conjunto del rosarino, con Roberto Abbondanzieri en el arco, arrancó mejor y se puso arriba a los 10 minutos gracias a un gol del uruguayo Diego Lugano. Sin embargo, el elenco rival reaccionó y pasó al frente con dos tantos albicelestes: Christian Giménez (PT 19m) y Daniel Osvaldo (PT 30m).

Los últimos minutos del partido ganaron atracción gracias a la levantada de «El Equipo de las Estrellas», que igualó con los goles de Osvaldo y Esteban Fuertes. El 4-4 parecía sentenciado, pero Palermo dijo presente y marcó a tres minutos del cierre tras otra notable descarga de Romario. Messi aplaudió desde fuera de la cancha y se dibujó una sonrisa. La misma que seguramente tendrán los chicos que serán beneficiados por la solidaridad del fútbol.

Messi pasó sus vacaciones haciendo lo que más le gusta: «jugar al fútbol» y el miércoles vuelve a Barcelona para empezar un año de muchos compromisos porque el equipo español quiere seguir haciendo historia y Messi, también.