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Una exhibición solidaria
Palermo (que hizo dos goles) definió sobre el final un gran pase de taco de Romario, que a sus 45 años fue la figura y rompió un empate que parecía sellado, en un partido festivo donde hubo muchas estrellas alrededor y en contra de Lionel Messi, que marcó un gol y le dio otro a Romario. El otro gol lo marcó el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano.
Para el otro equipo (que se llamaba México) marcaron los goles todos argentinos: uno de Christian «Chaco» Giménez, dos de Daniel Osvaldo y el otro de Esteban Fuertes.
Messi, que no pudo concurrir a la conferencia de prensa previa porque sufrió un golpe de calor, jugó hasta la mitad del segundo tiempo, desplegando su talento y divirtiéndose con sus compañeros.
«La Pulga» no ahorró osadía a la hora de escoger a sus compañeros de ataque: Ariel Ortega, Martín Palermo y el brasileño Romario. El conjunto del rosarino, con Roberto Abbondanzieri en el arco, arrancó mejor y se puso arriba a los 10 minutos gracias a un gol del uruguayo Diego Lugano. Sin embargo, el elenco rival reaccionó y pasó al frente con dos tantos albicelestes: Christian Giménez (PT 19m) y Daniel Osvaldo (PT 30m).
Los últimos minutos del partido ganaron atracción gracias a la levantada de «El Equipo de las Estrellas», que igualó con los goles de Osvaldo y Esteban Fuertes. El 4-4 parecía sentenciado, pero Palermo dijo presente y marcó a tres minutos del cierre tras otra notable descarga de Romario. Messi aplaudió desde fuera de la cancha y se dibujó una sonrisa. La misma que seguramente tendrán los chicos que serán beneficiados por la solidaridad del fútbol.
Messi pasó sus vacaciones haciendo lo que más le gusta: «jugar al fútbol» y el miércoles vuelve a Barcelona para empezar un año de muchos compromisos porque el equipo español quiere seguir haciendo historia y Messi, también.

