22 de octubre 2013 - 00:00

Una licitación histórica: Petrobras se asocia con la Shell, Total y chinos

El ministro de Energía de Brasil, Edison Lobao (segundo desde la izquierda) posa para la foto junto a los responsables del consorcio ganador para la explotación del campo de Libra, en las profundidades del océano Atlántico. El país recibirá inversiones por 180.000 millones de dólares en 35 años.
El ministro de Energía de Brasil, Edison Lobao (segundo desde la izquierda) posa para la foto junto a los responsables del consorcio ganador para la explotación del campo de Libra, en las profundidades del océano Atlántico. El país recibirá inversiones por 180.000 millones de dólares en 35 años.
Río de Janeiro - La mayor reserva petrolera de Brasil, el megayacimiento de Libra, será explotada por un consorcio integrado por Petrobras (40%), Shell y Total (20% cada una) y las chinas CNPC y CNOOC (10% cada una), anunció ayer la estatal Agencia Nacional de Petróleo (ANP).

El consorcio fue el único que se presentó en la histórica licitación de ayer para operar este campo de 1.500 km2 con reservas probadas de entre 8.000 y 12.000 millones de barriles de crudo, que casi duplican las actuales de Brasil. Las empresas ofrecieron la exigencia mínima de excedente de crudo para el Estado brasileño, el 41,65%.

Violencia

La licitación tuvo lugar en medio de enfrentamientos entre unos 200 manifestantes que buscaban impedir lo que consideran la "privatización" del petróleo y 1.100 agentes de seguridad, que usaron balas de goma y bombas de gas lacrimógeno para dispersar la protesta (ver Contratapa).

La alta participación de la anglo-holandesa Shell y la francesa Total en el consorcio sorprendió al mercado, que apostaba por el protagonismo de las corporaciones chinas, que al final resultaron minoritarias.

"Éxito mayor que este es difícil de imaginar. Es un éxito absoluto", dijo tras el anuncio la directora de la ANP, Magda Chambriard.

El resultado garantiza a Brasil "una de las mayores participaciones gubernamentales del mundo" en la explotación de un campo petrolero, afirmó.

Las acciones de Petrobras, empresa mixta controlada por el Estado brasileño, subían un 4,18% cerca del cierre de la Bolsa de San Pablo.

Chambriard destacó positivamente que "hubo una competencia para la conformación del consorcio vencedor", integrado por cinco empresas de las once que habían manifestado su interés en la subasta.

Los ganadores, que tendrán la concesión del campo durante 35 años, deberán pagar al Estado un canon de 15.000 millones de reales (unos 6.900 millones de dólares al cambio actual).

Antes de la licitación, la presidenta Dilma Rousseff había dicho que Brasil estaba ante un hecho que dejará una "marca" en la historia.

La oferta por el megacampo es un acontecimiento que "marcará al país por generaciones", comentó la presidenta a un colaborador, informó el diario Folha de Sao Paulo.

El Gobierno caracterizó como una prioridad política garantizar que se realizara la oferta que, más allá de su fuerte impacto económico, será también una carta política de importancia de cara a la campaña de Rousseff por su reelección en los comicios de octubre del año que viene. El gigantesco campo, situado en la cuenca de Santos, a 183 km de la costa de Río de Janeiro, podrá alcanzar una producción máxima de 1,4 millón de barriles por día en unos cinco años. Brasil produce actualmente unos 2 millones de b/d y aspira a más que duplicar su producción para 2020 con la explotación de la cuenca presal.

Esta fue la primera subasta de un campo del "presal", los gigantescos yacimientos en aguas ultraprofundas descubiertos en el Atlántico a partir de 2007, bajo un nuevo régimen que otorga a Petrobras una participación obligatoria mínima de 30% en la concesión. La totalidad de las reservas de la cuenca presal ascienden a unos 50.000 millones de barriles de crudo, capaces de convertir a Brasil en un importante país productor.

Este modelo, aprobado en 2010 por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, busca que el Estado retenga más dinero del petróleo para destinarlo a la educación (75% de las regalías) y a la salud (25%).

Ausencias

Las británicas BP y BG, así como la estadounidense ExxonMobil, de las mayores del mundo, no mostraron interés en la subasta, debido a las incertidumbres de la economía mundial, el alto valor del bono a pagar, de las inversiones requeridas y un régimen de concesión no suficientemente atractivo, según analistas. Asimismo, la española Repsol se retiró de la subasta.

El gigantesco yacimiento, cuya costosa explotación requerirá entre 12 y 18 plataformas y hasta 90 buques petroleros, traerá inversiones por 180.000 millones de dólares en los próximos 35 años, estimó recientemente el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

La Federación Única de Trabajadores del petróleo (FUP), a la cual están afiliados la mayoría de los trabajadores de Petrobras y que reúne a los doce sindicatos del sector, reclamaba la "suspensión inmediata" de la subasta e inició el jueves una huelga por tiempo indeterminado.

"No estamos privatizando el petróleo del presal, al contrario, estamos apropiándonos de esta riqueza inmensa que se encuentra bajo el mar", declaró el sábado el ministro de Energía, Edison Lobao.

La subasta de Libra "es un buen ejemplo de comienzo de explotación del presal, un divisor de aguas entre el pasado y el futuro", antes de nuevas subastas de campos petroleros en estos yacimientos en aguas ultraprofundas previstos para 2015, sostuvo Lobao en la licitación.

Agencias AFP, DPA, Reuters, EFE y ANSA; y Ámbito Financiero

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