5 de julio 2010 - 00:00

Una multitud los recibió

Maradona, emocionado y feliz por el recibimiento. Algunos jugadores lloraron de alegría y otros tiraron besos durante todo el recorrido.
Maradona, emocionado y feliz por el recibimiento. Algunos jugadores lloraron de alegría y otros tiraron besos durante todo el recorrido.
Tan sorpresivo como cálido fue el recibimiento que tuvo la Selección argentina a su vuelta de Sudáfrica. Una multitud estimada en 15.000 personas colapsó la avenida Riccheri para vivar a Maradona y sus muchachos, en un hecho que emocionó a todos.

Fueron unos pocos kilómetros, pero el recorrido se extendió por más de una hora, debido a que el vehículo los recorrió a paso de hombre debido a la multitud congregada para saludar y apoyar al combinado «albiceleste».

Semejante recibimiento pareció desbordar las expectativas del plantel argentino y se tradujo en lágrimas de agradecimiento de referentes como el volante y capitán, Javier Mascherano, y el zaguero Gabriel Heinze, acaso en su despedida mundialista.

Más acostumbrado a este tipo de recepciones, aunque siempre sustentadas en sus éxitos deportivos como jugador, Maradona también lució emocionado y no paró de tirar besos al aire a la concurrencia.

«El Diego no se va, el Diego no se va», fue uno de los cantos más entonados, en referencia a las declaraciones de Maradona tras la eliminación, en las que anticipó su posible alejamiento del cargo. El avión que trajo de regreso a la Selección nacional aterrizó a las 17.20 a la terminal aérea, desde donde la delegación partió rumbo al predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), distante escasos kilómetros.

Tal vez el recibimiento haga que Maradona reflexione y se quiera quedar en la Selección. Grondona no lo confirmó, pero le dijo: «Mirá que el 11 de agosto tenés que dirigir ante Irlanda»

Dejá tu comentario