2 de septiembre 2010 - 00:00

Una suba que no pudo pasar los 30 minutos

Una suba que no pudo pasar los 30 minutos
Primera rueda del mes y el Dow avanzó un 2,54% para cerrar en 10.269,47 puntos, lo que representa la mayor suba desde el 7 de julio pasado. Antes de comenzar a pensar que ésta es una clara señal alcista (podría serlo, pero no lo sabemos) hay un par de cosas para tener en cuenta. Primero que el volumen negociado (1.191 millones de papeles en el NYSE) fue poco más del 20% inferior al del martes, segundo que en los últimos 16 años la primera rueda de setiembre fue alcista en 12 oportunidades (en general las primeras dos semanas son alcistas) y que al menos un par de veces (1998 y 1997) la suba fue mayor al 3%, tercero -dijimos un par de cosas, pero son varias más- que el grueso de la suba se dio en la primera media hora de operaciones (a partir de ahí el Promedio casi no se movió hasta que un impulso final lo hizo trepar un 0,29%) lo que sugiere que durante ese lapso podríamos haber tenido una masiva cobertura de posiciones vendidas. En realidad, todo esto no significa demasiado, salvo que hay muchas dudas respecto a la solidez de la suba (en definitiva lo que suceda hoy y especialmente mañana cuando se conocerán los datos sobre el empleo -la caída del empleo del sector privado que evidenció ayer el ADP, si bien fue desestimado por el mercado, no es la mejor señal-, tendrán la última palabra). La pregunta a esta altura es qué fue lo que puede haber disparado la suba de ayer y si esto tuvo la entidad suficiente como para proyectar su efecto en el tiempo. En apariencia el primer disparador de la suba fue el anuncio que el índice de manufacturas PMI de China creció un 0,98% en el último mes. El segundo, fue el índice de manufacturas ISM que en lugar de mostrar un retroceso mostró un incremento de la activad, que hizo olvidar que el gasto en la construcción durante el último mes se redujo más de lo esperado. Conclusión: sáquela usted.

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