Matías Almeyda no jugó un mal partido, pero terminó expulsado e incitando a la violencia, por lo que le hicieron un acta contravencional.
Cuando transcurría el tercer minuto de tiempo adicional y ya era imposible cambiar el resultado, hubo una falta a Pavone a 30 metros del arco y Clemente Rodríguez se llevó la pelota para demorar. Almeyda lo fue a buscar y cambiaron insultos y empujones con el arremolinamiento de todos sus compañeros, separando y, de paso, insultando también. El árbitro Patricio Loustau decidió expulsar a los dos, y Almeyda salió besándose la camiseta de River ante la tribuna de Boca en un gesto de provocación, mientras se empujaba con los policías que querían protegerlo. Por eso le hicieron un acta contravencional y tendrá que declarar ante un juez por «incitación a la violencia».
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