21 de julio 2011 - 00:00

Una victoria para palpitar la Copa

Mónaco obtuvo una victoria que sirve para mantener la ilusión para enfrentar a Serbia en semifinales de la Davis.
Mónaco obtuvo una victoria que sirve para mantener la ilusión para enfrentar a Serbia en semifinales de la Davis.
Juan Mónaco, el único argentino con vida en el ATP 500 de Hamburgo (1.115.000 euros, polvo de ladrillo), superó al serbio Janko Tipsarevic por 6-2 y 6-4, y, de este modo, avanzó a los octavos de final del torneo alemán. El compromiso fue una especie de probeta con vistas al duelo de Copa Davis entre Argentina y Serbia, del 10 al 12 de septiembre, en Belgrado, ya que ambos están en la consideración de los capitanes para integrar sus respectivos equipos.

En el primer set, la paridad fue el común denominador. Fue una sucesión de games largos y disputados, en los que se mostraron ineficaces para liquidar. Luego del 2-1 favorable a Mónaco, los servicios de ambos tambalearon, aunque lograron sostenerlos. Pero, finalmente, en el sexto game, en la quinta oportunidad de quiebre, «Pico» pudo arrebatárselo. Un envión anímico le terminó de sumar la confianza que necesitaba: ganó los dos juegos siguientes y se quedó con esa primera parte por 6-2. En el segundo parcial, el partido cambió. Los dos se afianzaron desde su saque y no entregaron oportunidades de quiebre. Hasta que Tipsarevic entornó la puerta. Y Mónaco no dudó en entrar: el tandilense ganaba 5-4 y se encontró con tres ocasiones para cerrar el partido con el saque del serbio. Falló en las tres, pero se le presentó una cuarta que sí pudo aprovechar y así cerró el encuentro.

Con este triunfo, Mónaco avanzó a los octavos de final, donde se las verá hoy con Florian Mayer, quien venció por 6-4 y 7-6 al turco Marsel Ilhan. Tipsarevic podrá desquitarse en las semifinales de la Copa Davis. Pero ahora, «Pico» festeja.