óricamente el día en que los presidentes de la Nación visitan la Bolsa suele ser a la baja (desde 1976, el 61% de los casos), si bien el Índice General promedia una suba del 0,21% (menor al diario histórico del 0,29%) y en caso de producirse alguna sorpresa durante el evento, éstas parecerían haber sido más adversas que positivas (el día posterior a la visita el IGBC retrocedió el 0,45% en promedio). Si algo demostraría el 0,79% que cedió ayer el Merval al cerrar en 11.224,56 puntos, es que los actores del sistema no adelantaban novedades importantes en boca de la Presidente ya que -comparando con lo histórico- los precios no reflejan nada parecido a una "desilusión". Con ésto no minimizamos la coyuntura del mercado, donde Petrobras lideró las mermas por delante de Tenaris e YPF, en tanto el Grupo Galicia (responsable del "rally final) con el Francés y el Macro encabezaron las alzas, en una rueda con 1,7 bajas por cada suba, para un total de 68 papeles y un volumen negociado en riesgo 13% inferior al promedio diario del mes (-28% al del año). Ayer utilizamos el "potencial" al referimos a la presencia de la Presidente en el acto aniversario de la Bolsa de Comercio, que se pospuso por razones de salud para mediados de agosto. Tal vez para entonces se finiquite la demorada aprobación del B&MA, crucial no sólo para los jugadores del sistema y su crecimiento, sino lo que es más importante para la seguridad del mercado; se decida sancionar el ajuste por inflación de los estados contables, que en el tiempos de inflación como los actuales permitiría reflejar más fielmente la situación económica de las cotizantes y finalmente el "poule mouillée" opositor, o algún otro representante de la ciudad de Buenos Aires, se atreva a participar del estrado en festejo del 161º aniversario de la BCBA. Ojalá.
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