Se trataba de un "artefacto incompleto", explicó el portavoz del Ejército, Yamandú Lessa.
El dispositivo estaba montado en una lata de sardinas ovalada y presentaba "una fuente de poder" en forma de batería y "cable, pero no contenía material explosivo", por lo que no revestía peligro, explicó el militar.
El artefacto fue desactivado utilizando un cañón de agua de alta presión, sin necesidad de hacerlo explotar, añadió.
Se trata del tercer episodio de similares características que ocurre desde fines del año pasado en las inmediaciones de la Embajada de Israel, recordó Lessa.
El último de ellos ocurrió el 8 de enero, luego de que la legación diplomática trasladara sus oficinas a su ubicación actual, en una zona próxima a la costa montevideana y de gran movimiento comercial.
Debido a ese episodio, el Gobierno del entonces presidente José Mujica expulsó en febrero del país a un diplomático iraní sospechado de haber participado en la intimidación.
El diario israelí Haaretz aseguró que el diplomático trabajaba en la Embajada de Irán. Guiado por datos de inteligencia, el Gobierno le reclamó a Teherán información sobre esa persona y finalmente se decantó por su expulsión.
Uruguay aseguró haber mantenido a Israel al tanto de las diligencias, que se desarrollaron en un marco de discreción.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


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