18 de diciembre 2008 - 00:00

Uruguay: podrán cambiar de sexo niños de 12 años

Tabaré Vázquez
Tabaré Vázquez
Montevideo - El Senado uruguayo aprobó un proyecto de ley que habilita el cambio de nombre y sexo desde los 12 años de edad y que abre la vía al matrimonio homosexual, aunque falta que la Cámara baja apruebe la iniciativa, considerada «relevante» por la comunidad gay.
«Toda persona podrá solicitar la adecuación de la mención registral de su nombre, sexo, o ambos, cuando los mismos no coincidan con su identidad de género», dice el proyecto aprobado el martes por 17 votos sobre 27.
La coalición oficialista de izquierda Frente Amplio (FA) dio los sufragios para la sanción del proyecto, mientras que algunos senadores del opositor Partido Nacional (PN, Blanco) apoyaron algunos artículos y los del Partido Colorado (PC) rechazaron todo el proyecto.
La iniciativa será remitida a la Cámara de Representantes, que lo tratará el año entrante.
Los legisladores del Frente Amplio mantuvieron hace pocas semanas un duro enfrentamiento con el presidente Tabaré Vázquez, después de que éste hubo vetado una ley sancionada por ambas cámaras que legalizaba el aborto en el país.
«Es un hecho muy relevante. No estamos hablando de cirugía estética sino de igualdad de género», dijo María Paz, que integra la organización Colectivo Oveja Negra, que reúne a gays, lesbianas y transexuales.
Si se transforma en ley será un cambio importante porque ahora «el documento que tenés dice que te llamás, por ejemplo, Federico Pérez, pero tenés apariencia de mujer y usás un nombre de mujer», estimó. «Para evitar (esa) humillación, las chicas trans no van a los centros de salud, porque te llaman por el nombre del documento, te discriminan y te destratan. Ni siquiera los médicos están preparados para tratar con la diversidad de género», explicó.
La iniciativa permite el cambio de nombre y sexo en los documentos de identidad tras un trámite en los juzgados de familia, sin necesidad de una cirugía y tras al menos dos años de conflicto con la identidad sexual.
Según el texto, los interesados deberán acreditar que el nombre y sexo asignados en su partida de nacimiento «son discordantes con su propia identidad de género».
Para comprobar la «estabilidad y persistencia» de esa discordia durante al menos dos años, «se tendrá en cuenta el testimonio de las personas que conocen la forma de vida cotidiana del solicitante y la de los profesionales que han atendido (al solicitante) desde el punto de vista social, mental y físico».
El trámite ante el juzgado de familia deberá acompañarse de un informe técnico especializado en identidad de género a cargo del Registro Civil.
Los mayores de 12 años no requerirán autorización de los padres para hacer el cambio de nombre y sexo y el trámite quedará firme si se ratifica tras cumplir la mayoría de edad (18 años).
El proyecto habilitaría en los hechos el matrimonio entre homosexuales, pues el cambio de sexo y nombre en los registros oficiales permite «ejercer todos los derechos inherentes a su nueva condición», indica el texto.
No obstante, la senadora del FA Susana Dalmás estimó que «no se puede hablar de matrimonio homosexual», porque «el 99% de los homosexuales no decide cambiarse de sexo y nombre».
Dijo que el proyecto está enfocado a los cerca de 3.000 transexuales, según estimaciones oficiales, quienes «ya no son del sexo con el que morfológicamente nacieron».
El senador del Partido Nacional Carlos Moreira advirtió que la iniciativa «generará un millón de consecuencias imprevisibles, en los divorcios, adopciones o en la tenencia de hijos» y lamentó que «aquí se admite el matrimonio entre dos personas del mismo sexo».
El senador del PN Francisco Gallinal calificó de «aberrante» esta autorización a los menores, mientras que Juan Justo Amaro, del Partido Colorado, la tildó de «tremendo disparate».
Agencias AFP y ANSA

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