Se abrió una ventana inesperada en una de las paredes del recinto porteño: y es cada vez mayor su dimensión, por donde han venido fluyendo órdenes y efectivo con una definida intención de entrada. La ventana tiene nombre excluyente por el momento, el de la petrolera YPF, convirtiendo a la que ya era una acción de gran peso en el índice Merval, más que en una locomotora en una arrasadora topadora bursátil. El detonante evidente fue el acuerdo en la zona de Vaca Muerta, para que se abra el juego de la imprescindible inversión extranjera. La noticia, que tiene un efecto de largo plazo -en lo empresario- resultó de alto impacto en el presente. Sin dejar de lado que en julio el semblante del mercado local había cambiado, a favor, y levantando las dos lápidas de mayo y junio, no era un ritmo arrollador sino graduado. También se había manifestado un rebrote en la plaza cambiaria, sobre el dólar paralelo, con lo cual se fue amasando una evolución positiva a la que YPF le colocó el explosivo final.
La rueda de ayer, donde en el exterior hubo mejoras de tono menor, volvió a ser fantástica para el Merval. Que es el indicador favorito, para ser lo mejor de julio. Con máximo en "3.485" y cierra de "3.475", el Merval está viendo al alcance de su ritmo quebrar los "3.500" puntos y sumar otro logro, en tal aspecto. Mejora del 2,4%, con total de "44" plazas con alzas y "19" en descenso. Gran acento en títulos relacionados al "petróleo", lo de YPF -por precios y volumen- resultó excluyente. Avance del 6,4% y haciendo nada menos que $ 44 millones de efectivo. Levadura de gran poder, para que el total de negocios del día alcanzara los $ 94 millones. Una tercera rueda que quedó sumamente caldeada y prometedora de ruido fuerte, para hoy. La Bolsa, fogosa.
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