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Vacaciones breves, pero con vuelo internacional

Estas minivacaciones de menos de una semana son muy conocidas por la mayoría de los argentinos, y principalmente los porteños, que aprovechan el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Consideran ideales estos viajes en mitad del año laboral, para cortar con la rutina y el estrés, o cuando simplemente no hay vacaciones largas a la vista. La modalidad tiene sus clásicos de cabotaje: Puerto Iguazú, Salta, Calafate y Ushuaia, y Bariloche junto a la región de los lagos. A nivel local, también hay otros puntos del país que están siendo muy elegidos, como Península Valdés, Puerto Madryn y Mendoza.
Pero las fronteras se extendieron y pese a la depreciación del peso hace varios años que la costumbre de realizar viajes cortos en avión se amplió hasta destinos internacionales como Río de Janeiro, Punta del Este, Miami, Cusco, Santiago de Chile y Viña del Mar.
La clave de estas escapadas aéreas es la existencia de vuelos directos. Una escala, por breve que sea, deja fuera de competencia cualquier destino, sin importar la proximidad. Es así como quedan excluidos del mapa de estos viajes exprés (y de las agencias de viajes que los generan) muchos sitios de Latinoamérica. En cambio, sí llegan a incluirse excéntricas posibilidades fuera del continente e incluso del otro lado del océano Atlántico, como las mencionadas Madrid y Ciudad del Cabo. En rigor, en momento de ofertas, incluso se llegan a abrir puertas para escapadas de cinco días a Turquía o Grecia, por ejemplo, pero se trata de casos menos habituales. Al ser viajes de tan pocos días, todo tiene que estar calculado, por lo que es aconsejable tomar los paquetes armados por agencias de turismo. Ante la consulta por vacaciones breves, los operadores tienen su speech preparado privilegiando los destinos locales. Al consultar por opciones en el exterior surgen las atractivas ciudades ya mencionadas.
Hay que estar, además, atento a las ofertas de temporada. Éste es uno de los atractivos que, por ejemplo, presenta Nueva York, uno de los destinos más pedidos -también porque se busca obtener pasajes por millas- ya que hay momentos del año en que los precios bajan mucho, como ocurre en febrero, Thanksgiving Day (el cuarto jueves de noviembre) y antes de Navidad.
Elección
Con la regla de «sólo donde haya vuelos directos» ingresan los cititours de lujo por Nueva York y Madrid. En ambos casos, las ofertas de pasajes ida y vuelta alientan la decisión, tentando a aquellos que no pueden contener el deseo de pasearse, aunque sea un puñado de días, por el Central Park o por la Plaza Mayor, sin importar el clima. Claro que las playas son un clásico, en especial las cariocas, que es difícil que dejen de ser un poderoso imán para los argentinos de veraneo, aun con el real en valores récord contra el peso. La habitual gira por Río de Janeiro, que incluye un paso por Buzios, no puede darse en esta versión reducida, y toda la actividad se concentra en la arena de Ipanema o Copacabana y en la noche de Leblón.
Las playas de arena blanca y agua transparente de Cuba también se incluyen en el menú. La Habana y Varadero son accesibles a través de vuelos directos de la aerolínea de la isla. La colombiana Cartagena también se convierte en opción, aunque en este caso la chance queda supeditada a que se encuentren vuelos charteados. En rigor, un caso similar es actualmente Ciudad del Cabo, destino que bajo el furor del Mundial de Fútbol 2010 está siendo muy promocionado, pero actualmente las frecuencias de vuelo no son diarias, sino dos veces por semana, a cargo de South African Airways o Malaysia Airlines.
En Miami, los malls y las playas de la elitista Bal Harbour son la meta de muchos. No hace falta ser Susana Giménez -habitué de la costosa zona comercial- para sentir la atracción que genera el intenso glamour de estas gigantescas áreas donde el consumo marca las reglas de juego.
La propuesta de Perú está casi en las antípodas de la expresada por la península estadounidense. En Cusco la brevedad del tiempo se aprovecha en las ruinas de Machu Picchu y en el Valle Sagrado de los Incas. También en el sur del continente, la ciudad de Santiago de Chile atrae con una modernidad que cada vez aventaja más a la «europea» Buenos Aires. Cuando el cemento y el smog santiaguinos se vuelven una carga, la playa más cercana es Viña del Mar, fácilmente accesible por autopista. Valparaíso, Reñaca y Concón están a vuelo de pájaro en automóvil.


