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Valencia, cerca de presentar la quiebra

Aunque parezca mentira, de estos acontecimientos pasaron menos de una década. Hoy, los valencianistas no sufren por finales perdidas, sus pesares se catalogan con deudas, obras inconclusas, dinero despilfarrado y una única solución a la vista: presentar la convocatoria de acreedores. Juan Soler, principal accionista del club, es un fuerte empresario de la industria de la construcción, el apoyo que había tenido de la masa societaria sumado a su capacidad en los proyectos inmobiliarios se conjugaban perfectamente para encontrar una salvación financiera: la venta de la morada donde se asienta el estadio de Mestalla, la construcción y venta de tres torres de lujo que permitirían un ingreso genuino de 372 millones de euros, una cifra que no sólo facilitaría saldar la deuda de 240 millones que hoy tiene la entidad sino que también empezaría la obra del nuevo Mestalla, ni más ni menos que un templo del fútbol europeo del siglo XXI. Inicialmente se habló de un costo de 180 millones, pero hoy se presume que el presupuesto final será de 350 millones de la moneda europea. La obra de la nueva cancha está detenida.
Soler, renunció a su cargo de presidente del club en marzo del año pasado para ganar «paz accionaria y no tener trabas en el proyecto deportivo y del nuevo estadio» y agradeció también a Amedeo Carboni, ex jugador de Valencia, quien ocupó el cargo de director deportivo del club durante un poco más de un año hasta mediados de 2007, donde se tomó la decisión de despedir a jugadores como Santiago Cañizares, David Albelda (luego se lo convocó nuevamente) y el capitán Roberto Ayala. Ellos fueron reemplazados por un grupo de futbolistas de mediocre paso, italianos en su mayoría, compatriotas de Carboni: Fiore, Corradi, Di Vaio, Moretti, ninguno de ellos vivió ni un momento de gloria.
Las plegarias hoy se elevan desde el club rogando que llegue a buen puerto la renegociación del contrato de derechos televisivos con Mediapro, el multimedio que transmite la Liga española y que por el activo de mayor valor se reciban ofertas. Por David Villa, goleador del club y de la selección española, el que Manchester City, Real Madrid y Chelsea, en julio del año pasado ofrecieron 70 millones de euros y el actual presidente, Vicente Soriano, se opuso a la operación: quería 100 millones. Y por David Silva, volante izquierdo titular pretende 50 millones y por el central Raúl Albiol, Liverpool y Arsenal han ofrecido 20 millones de euros hace sólo un par de días.
No hay mal en el mundo del fútbol que no roce a nuestro deporte más popular. Valencia en 2007 se hizo de los derechos de Ever Banega a cambio de 18 millones de euros, pagaderos en un porcentaje importante en documentos semestrales con vencimientos en los meses de enero y julio. Si el club «Che» llama a convocatoria de acreedores, Boca sufrirá de arrastre por la deuda que todavía se mantiene por el volante que juega a préstamo para Atlético Madrid. Valencia hoy está cerca de la quiebra, y lejos de aquella gloria que dependió de un penal, pero son muchos los que aseguran que no sólo este club sufre la crisis de manera tan profunda, sólo que en este caso, tomó estado público.


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