Miles de personas volvieron a salir ayer a las calles de Valencia (este de España) para manifestarse contra los recortes presupuestarios en la educación y la violencia de la represión a concentraciones del fin de semana. «Somos el pueblo, no el enemigo», decía una pancarta desplegada al frente de la marcha, que congregó a estudiantes de secundaria y universitarios, padres de alumnos, sindicalistas y militantes opositores al conservador Partido Popular. En grave crisis financiera, el Gobierno local dispuso una suba de impuestos y recortes en gastos sociales.
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