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Valijero: Miami condena; acá falta de mérito
PDVSA, quienes se declararon culpables y colaboraron con el FBI a cambio de una pena menor. La semana pasada fue el turno de Moisés Maiónica (condenado a dos años de cárcel) y el próximo lunes se conocerá el veredicto sobre Rodolfo Wanseele Paciello. Mientras tanto, la Justicia argentina no encuentra pruebas para profundizar la investigación local y se empantana en pedidos de extradición si respuesta.
Kauffman Maiónica y Wanseele Paciello fueron acusados de conspirar y actuar sin autorización de Estados Unidos como agentes del Gobierno de Venezuela, y negociaron testificar en el juicio del empresario venezolano Franklin Durán (único de los acusados que se declaró inocente), a cambio de recibir condenas menores. Sus testimonios vincularon el caso de la valija con el presidente venezolano Hugo Chávez, así como con la pareja presidencial argentina. De hecho, fue Maiónica quien aseguró que Chávez habría encargado a la DISIP (el servicio de Inteligencia de Venezuela) hacerse cargo del caso, cuando se supo del decomiso de la valija. El abogado también afirmó que los fondos presuntamente pertenecían a las arcas de PDVSA y estaban destinados a la campaña electoral de Cristina de Kirchner.
El fallo de Carlos Pizzatelli, Marcos Grabivker y Roberto Hornos se basa en la consideración de que ese dinero debe ser investigado como un presunto delito de contrabando agravado. También, quien fue descubierto con ella. Estos dos aspectos fueron modificados en relación con la resolución de primera instancia (que determinaba que el caso sólo debía ser investigado como presunto lavado de dinero), e instruyeron a Petrone que avance en la investigación de estos dos presuntos delitos. Además, le indicaron que insistiera en los pedidos de extradición de los tres acusados restantes: Antonini, refugiado en Miami; el ex vicepresidente de PDVSA, Diego Uzcátegui, y su hijo, Daniel Uzcátegui, en Venezuela. Un objetivo bastante complicado, sobre todo si se tiene en cuenta que ni la Justicia estadounidense, ni la venezolana respondieron a ninguno de los pedidos de la Argentina. La investigación está tomando un camino que, a la vista, se va a estancar en un futuro próximo.
Uberti era el enlace del Gobierno argentino con el de Venezuela y fue quien autorizó que Antonini Wilson subiera al avión oficial, alquilado por PDVSA, con el que se trasladaron a Buenos Aires el 4 de agosto
del año pasado. Durante su indagatoria, a la que se presentó espontáneamente en junio pasado, Uberti aseguró que había conocido a Antonini Wilson en un almuerzo un día previo a emprender el vuelo a la Argentina, y que tampoco sabía de la valija con los 800.000 dólares, secuestrada al llegar al país.
En ese almuerzo también participó el ex titular de la filial PDVSA en la Argentina, Daniel Uzcátegui Matheus, y su hijo Diego Uzcátegui Specht. El primero de ellos fue quien le pidió a Uberti que dejara subir al avión a Antonini. Los Uzcátegui también están imputados en la causa y tienen un pedido de captura internacional, luego de que faltaran por cuarta vez al llamado a indagatoria dispuesto por el juez Petrone. Hasta el momento, Interpol no pudo encontrarlos.
Uberti también admitió que había tenido contacto con la Casa Rosada, una vez llegado el vuelo, aunque aseguró que fue para hablar de los acuerdos energéticos acordados con Venezuela. Negó que hubiese hablado sobre el episodio de la valija, porque le había parecido «un asunto sin importancia». En la investigación también consta que Antonini Wilson intentó comunicarse sin éxito con Uberti, a través de su entonces secretaria Victoria Bereziuk, aunque el ex titular del OCCOVI siempre negó que lo haya atendido.


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