Tamarind funciona como una extensión de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Nuevo México cuyos talleres ofrecen programas educacionales para litógrafos y los artistas trabajan en conjunto con los maestros impresores. Hacia 1985 casi todos los grandes artistas pasaron por Tamarind y se crearon más de 200 talleres de gráfica en los Estados Unidos. El famoso Tamarind Book of Litography es un clásico referente de esta disciplina.
Los 24 artistas se destacan por su perfección técnica y creatividad que cubren diversas expresiones, como por ejemplo: el potente retrato «Madame con sus anteojos de sol» de Jim Dine, artista pionero de los happennigs y enrolado en algún momento en el Pop Art, el comic de Roy De Forest y Juan Sánchez, Mary Snowden, la visión casi fotográfica de un minero de Ethan Murrow, las ominosas flores negras de Donald Sultan, el orientalismo de Fay Ku, la delicadísima litografía con collage de Lesley Dill y la tierna y, a la vez, irónica imagen de Liliana Porter.
La selección argentina es también de muy alto nivel. Son artistas consagrados y vastamente premiados, entre ellos, Gladys Etchegaray, Silvia Paulón, Cristina Santander, Néstor Goyanes, Angela Herrero, María Vera, María Suardi, Catalina Chervin, Eva ToKer-Jawerbaum.
Clausura el 3 de abril.
Rut presenta valijas, barcos de papel, etiquetas bordadas, obra en papel de gran calidad formal. Silvia lo hace a través de velados grafismos en grandes rollos con escrituras que tienen connotaciones sagradas. Excelente exposición que revela la creatividad y sensibilidad de ambas.
En una de las paredes de la sala y en 14 idiomas hay un bello texto que alude a todas las inmigraciones que recibió la Argentina. Ambas artistas han publicado un libro con prólogo del poeta recientemente fallecido, Eliahu Toser, un homenaje a su padre Hilel Rubinson, un gran maestro que durante sus 80 años ha conservado fotos, objetos, cuadernos, elocuentes testigos vivos de varias generaciones judías argentinas.
Y Rut y Silvia Rubinson contaron, preguntaron, encontraron, descubrieron, siguiendo ciertos preceptos. «Y contarás a tus hijos, los estimularás a preguntar y a registrar las diferencias.»
Hasta el 3 de abril.
«El Baile» no son solamente cuerpos que se entrelazan al ritmo del tango, es más bien un universo trágico, la mujer desnuda, ausente, una mirada que parece juzgar a su partenaire, vestido, enmascarado, con sombrero, la mirada oculta, compenetrado en el baile Zapatos dispersos, fragmentos de cuerpos que algunas veces aparecen maniatados, encadenados, escenas en las que el crimen sucedió o está por suceder, una saga tanguera en la que se mezclan la política, la religión , las pasiones del hombre.
Clausura el 10 de abril.


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