- ámbito
- Edición Impresa
Valor del “cobertura” llegó a $ 14,60
Alejandro Vanoli
El llamado dólar "cobertura", señalado desde siempre por este Gobierno como un resabio de la convertibilidad que debía quedar en el olvido, se volvió a despertar en octubre. No tanto por la emisión de pesos, en una época en que el Banco Central y el Ministerio de Economía hacen algunos esfuerzos por absorber parte de ella, sino por la caída de reservas que le provocan los pagos de deuda y la fuerte corrida cambiaria que todavía persiste en la City. El stock cayó de los u$s 29.000 millones a los u$s 27.610 millones desde el 31 de julio hasta hoy, y deterioró así la capacidad de pago que tiene el organismo frente a sus pasivos, que son todos los pesos emitidos, tanto los que circulan en la economía como los que están depositados en las cuentas de los bancos.
Este ratio entre pasivos y activos del Central, llamado también dólar "convertibilidad", se convirtió, desde fin de octubre de 2011 hasta principios de 2014, en una referencia importante para el mercado informal, que (casualidad o no) acompañó fielmente el valor con el precio del billete en las "cuevas". Estaba debajo de los $ 13 antes de que la Argentina cayera en default. Y a partir de entonces inició un despegue, hasta por encima de los $14, que se detuvo a lo largo de septiembre, pero que se reactivó en octubre (ver infografía).
Durante los tres años de cepo cambiario, el "blue" y el dólar "cobertura" sólo se separaron en algunos períodos. El divorcio más largo entre las series se inició este año, cuando el Gobierno decidió liberar parcialmente el cepo cambiario al permitir el acceso de los ahorristas a una ración limitada de dólares por mes. Este nuevo "beneficio" para los argentinos permitió que muchos compradores de divisas dejaran de hacer compras en el mercado informal y las realizaran directamente en las ventanillas de los bancos para luego ir a venderlas en las cuevas financieras.
Los ejecutivos del sistema financiero y los operadores bursátiles aún señalan al dólar "cobertura" como el horizonte que busca la cotización del dólar informal para estabilizarse: un "nivel psicológico" en el que se refugia el mercado cuando debe buscar un reparo ante la desconfianza y la incertidumbre. Pero que no deja de ser, así y todo, un indicador limitado de la solvencia y la capacidad de la entidad que dirige Alejandro Vanoli para responder a sus pasivos en el caso de una posible corrida bancaria: en primer lugar porque no incluye el stock de Lebac y Nobac del Banco Central, que es una deuda exigible a la vista que tiene el organismo (y que se incrementó notablemente a lo largo de este año de los $ 120.000 a los $ 220.000 millones); y en segundo lugar, porque no descuenta en la cantidad de reservas los depósitos en dólares de ahorristas que hoy se contabilizan como tales, pero que en rigor no pertenecen al organismo oficial.


Dejá tu comentario