Vancouver, de fiesta

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Después de la tensión política que acompañó a los Juegos Olímpicos de verano de Pekín 2008, la nieve y el hielo de Vancouver 2010 parecen reparadores para el COI, que a partir de hoy espera dos semanas únicamente de deporte.

Una participación récord, excelentes escenarios de competición y la fiebre del oro que vive el país anfitrión, Canadá, prometen una histórica fiesta invernal, cuya secreta ceremonia de inauguración -la primera bajo techo- será hoy en el BC Place Stadium.

A pesar de la peor crisis económica desde la Gran Depresión, Canadá aguarda jugosos dividendos sobre la millonaria inversión que realizó para organizar los Juegos, del cual participarán 82 países.

Los opositores más escépticos, sin embargo, acusan a las autoridades de esconder una buena parte de esos costos y se preguntan si los turistas esperados llegarán a la cita.

El comité organizador (Covan) sin duda tuvo en cuenta los problemas financieros que ocasionaron los Juegos en el pasado y se apretó el cinturón para llevar a buen puerto las construcciones olímpicas.

Según previsiones oficiales primarias, los Juegos inyectarían 9.500 millones de dólares estadounidenses a la economía local. Más tarde, el Gobierno redujo tal expectativa a 3.800 millones, crisis de por medio.

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