18 de septiembre 2009 - 00:00

Ven ofensa en exabrupto del izquierdista

 Una catarata de críticas cayó sobre el candidato oficialista a la presidencia de Uruguay, José «Pepe» Mujica, quien sin reparos afirmó que «los Kirchner son de izquierda, pero una izquierda que mamma mía, una patota». Asimismo, habló de las «reacciones histéricas» de los argentinos y dijo que la «institucionalidad vale un carajo» en nuestro país.

El candidato a presidente por el Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, pidió «disculpas» al pueblo argentino, al tiempo que su compañero de fórmula, Jorge Larrañaga, consideró que las opiniones de Mujica «ofenden a los argentinos».

«Seguramente hay algo en su consciente que le indica que no quiere ser presidente», concluyó Larrañaga. En la misma línea, el dirigente del Partido Colorado Pedro Bordaberry sostuvo que Mujica «le está haciendo mucho daño al país y a sus inversiones», a la vez que «está demostrando un desequilibrio emocional importante». «Uruguay es un pueblo tranquilo, estas cosas no nos gustan, está generando un nerviosismo hacia adentro y hacia fuera», afirmó Bordaberry, según el portal de Radio Espectador.

Mujica sostiene en una de las entrevistas contenidas en el libro publicado por el periodista Alfredo García, «Pepe, Coloquio», que «este gobierno es de lo mejor que ha tenido la Argentina, como gobierno de izquierda».

Pero advierte: «Ahora, son peronistas, patoteros, Dios me libre». «Los Kirchner son de izquierda, pero una izquierda que mamma mía, una patota.» Señala, además, que la Argentina «tiene reacciones de histérico, de loco, de paranoico» y que «hay que luchar por hacer inteligible» la realidad política.

«Es un país que se despedaza al pedo; lo que hicieron los del Gobierno y el campo. Burro el Gobierno y burro el campo, burros todos», asevera Mujica en el libro. «Tenían una cosecha de u$s 25.000 millones de soja. Y se ponen a pelear, en momentos de decir vendé, después nos peleamos, pero primero vamos por la plata. Perdieron más de u$s 7.000, 8.000 millones, perdieron todo, lo evaporaron».

Sin embargo, rescató algunos aspectos del país y afirmó: «Vamos a no creer que la Argentina es un pueblo de tarados, tienen una intelectualidad potente, pensadores importantes, ¡vamos!».

El contenido del libro, que concentra más de 20 horas de entrevistas con el ex dirigente Tupamaro, se conoce a una semana de haber visitado la Argentina y haberse entrevistado con la presidente Cristina de Kirchner.

Ambos países ya vivieron años atrás un entredicho diplomático por las polémicas declaraciones que hiciera en 2002 el entonces presidente uruguayo Jorge Batlle sobre la Argentina, cuando creía que la cámara que lo estaba enfocando estaba apagada. «Los argentinos son una manga de ladrones del primero al último», había dicho Batlle. Finalmente, la crisis quedó zanjada con disculpas públicas.

Agencias ANSA, DPA, AFP, EFE y Reuters

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