7 de marzo 2014 - 17:00

Vendimia sin Cristina, vía libre para secretismo interperonista

• Ocho gobernadores y seis presidenciables en Mendoza.
• Conspiraciones en la festividad del vino.

Francisco “Paco” Pérez, Juan Manuel Urtubey, Daniel Scioli y José Manuel de la Sota.
Francisco “Paco” Pérez, Juan Manuel Urtubey, Daniel Scioli y José Manuel de la Sota.
El lobby -y las terrazas- del hotel Hyatt mendocino, de cara al desfile de la vendimia, bullirá el fin de semana con secretos peronistas. Francisco Pérez, "Paco", gobernador anfitrión, convirtió la fiesta fetiche de la provincia en una escapada masiva de presidenciables del PJ.

Serán 48 horas (para algunos 72) de vértigo, amparadas en la pátina amable de la uva y el vino. Habrá que pensar en la versión criolla de "lo que ocurre en Las Vegas, queda en Las Vegas", pero para la vendimia local.

En rigor, el sábado mendocino cobijará el evento político interperonista más poderoso de los últimos años sin la presencia de Cristina de Kirchner. La estadística, a veces, ilustra: además de "El Paco" -en Mendoza, como en todo el interior, se celebra el detalle de anteponer un artículo al apodo o el nombre- llegarán al menos siete gobernadores, dos vices, tres ministros y seis presidenciables del peronismo K.

Desfilantes

Coincidirán Daniel Scioli -que llega hoy y se queda hasta el domingo, una estadía casi inédita-, Sergio Urribarri, Juan Manuel Urtubey y Martín Buzzi, figuras del dispositivo oficial, junto con el disidente José Manuel de la Sota, el puntano post-saaísta Claudio Poggi y el santacruceño Daniel Peralta, el gobernador peronista que estuvo más cerca de Sergio Massa, pero que selló un pacto de no agresión con la familia Kirchner, Cristina y Máximo.

Durante el carrusel, en el palco de honor, en las carpas y en el lobby, esos generales de un peronismo en busca de candidato unificador coincidirán con los ministros Carlos Casamiquela y María Cecilia Rodríguez, y con Jorge Capitanich, en su triple rol de cacique provincial, presidenciable y delegado presidencial. En Mendoza, con la excusa de un viaje a Bolivia luego de su estadía en Caracas durante los homenajes a Hugo Chávez en el primer aniversario de su muerte, no estará Amado Boudou. La pasión latinoamericana del vice liberó a los organizadores de invitarlo a la vendimia. án Domínguez, en busca de visibilidad, también fletó un vuelo rumbo a la Cordillera: el hombre de Chacabuco, que manda en la Cámara de Diputados, le da aire al grupo San Martín que se creó con el único propósito de meterlo en la lotería de candidatos a suceder a Cristina en 2015. A Domínguez lo empujan hacia la provincia -quizá su objetivo real-, pero hay una lógica mayor: cualquier dirigente que adquiere volumen para ser candidato a gobernador bonaerense se convierte, en un pestañeo, en hipotético presidenciable.

Baja concentración de hiperkirchneristas, clima oportuno para el secretismo que tanto gusta a los peronistas cuando discuten lo que vendrá y para las conspiraciones, reacción inevitable cuando se juntan más de dos peronistas.

Algo de eso se palpitó en Casa Rosada porque durante la semana se siguieron con detalle las asistencias a la vendimia y hubo, incluso, entre peronistas inquietos cierto temor a que la Presidente mande a algunos de sus operadores a vaciar la cumbre.

"Con la Fiesta del Sol en San Juan parecía que iban a ir todos, sobre todo por el Flaco Gioja, pero al final fueron unos poquitos", confió uno de los que tejió, siempre invisible pero ubicuo, para que se amontonen muchos jerarcas del PJ en Mendoza este fin de semana.

La vendimia podrá blanquear empatías como la de Scioli y Buzzi, que hoy harán un raid por Chubut -ver Ámbito Nacional- y se mostrarán juntos en Mendoza luego del gesto del chubutense de respaldar la candidatura del bonaerense. Al margen, más turístico, será lo de Mauricio Macri, invitado por los "gansos" del Partido Demócrata y, recién el lunes, Sergio Massa que también paseará por la provincia llevado por sus referentes locales.

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