Las reservas del país tocaron el mes pasado su menor nivel en 11 años, justo cuando Venezuela sufre por la caída de los precios del crudo en un 35% desde mediados de año.
Una reforma parcial de la ley del Banco Central de Venezuela (BCV) establece que se considerará como "moneda de reserva las divisas libremente convertibles y de aceptación universal, así como aquellas monedas (...) que sean empleadas como moneda de cuenta o de pago en compromisos asumidos por la República".
Con esta modificación, el Gobierno de Nicolás Maduro podrá sumar a sus ahorros los fondos que reciba de préstamos en monedas diferentes al dólar, como el renminbi chino, y así allana el camino para solicitar financiamiento a aliados como Rusia.
En noviembre, el BCV añadió u$s 4.000 millones a las reservas tras obtener un préstamo de China que el país cancela con envíos de crudo.
Venezuela recibió en 2010 un préstamo de largo plazo del equivalente a u$s 20.000 millones del gigante asiático, cuya mitad está denominada en renminbis.
La norma, publicada en la Gaceta Oficial de fecha 19 de noviembre, agrega que los diamantes y demás piedras o metales preciosos -además del oro- que estén depositados en las bóvedas del emisor también podrán ser activos de reserva.
En 2011, otra reforma legal permitió al Estado controlar la explotación de sus reservas mineras a través de la nacionalización del sector.
Tradicionalmente, las reservas habían estado conformadas por oro monetario -que representa casi el 80% de ellas-, depósitos y títulos valores expresados en dólares o euros, monedas fiduciarias internacionales y la posición crediticia del país en el Fondo Monetario Internacional.
Asimismo, la ley establece que se podrán añadir a los fondos "otros bienes objeto de transacción en los mercados financieros internacionales", sin especificar su naturaleza.
| Agencia Reuters |


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