21 de noviembre 2016 - 00:00

Víctor Cúnsolo: un artista a redescubrir

El pintor ítalo-argentino retrató como pocos el barrio de La Boca, desde un lirismo casi metafísico que excluyó cualquier tipo de pintoresquismo.

Cúnsolo. Calle Magallanes, en La Boca.
Cúnsolo. Calle Magallanes, en La Boca.
Gracias al intenso trabajo curatorial de la directora del Espacio de Arte de la Fundación OSDE, María Teresa Constantín y su equipo de investigación, Buenos Aires puede admirar la muestra de Víctor Cúnsolo (Siracusa, Italia, 1898 - Buenos Aires,1937), después de su última exposición-homenaje realizada hace 31 años.

36 obras pertenecientes a colecciones públicas y privadas de un artista que llegó a la Argentina en 1913 con su familia, instalándose en Barracas. Se formó con el maestro Mario Piccione, ingresó a una agrupación de artistas y escritores, el Bermellón, fundada en 1919 e integrada, entre otros, por Juan del Prete, Víctor Pizarro, Pedro Zerbino, Salvador Cali y Guillermo Bottaro.

Realizó su primera exposición individual en La Peña, espacio en el subsuelo del Café Tortoni, y más adelante en la mítica agrupación Amigos del Arte.

Participó del Salón de los Independientes de 1925, en el Salón Nacional entre 1927 y 1935, en el Nuevo Salón organizado por Alfredo Guttero entre 1929 y 1932. Y aunque nunca viajó al exterior, fue incluido en muestras en Costa Rica e Italia. Es importante destacar estos datos, que son los que aparecen en los libros de nuestra historia del arte, en general bastante escuetos con respecto a la importancia de este artista, y además un hecho señalado por Constantín: "Las obras expuestas fueron realizadas en apenas algo más de una década", un corto período para un artista muy codiciado por los coleccionistas.

Cúnsolo se inició con carácter impresionista y viró hacia un "constructivismo de raíz cezanneana", como se lo describe.

Un acierto curatorial es haber incluido nombres emblemáticos del paisaje boquense, porque es allí donde desarrolló su itinerario pictórico: la Isla Maciel, la Vuelta de Rocha, la calle Magallanes, Barracas. Están Alfredo Lázzari, Fortunato Lacámera; Juan del Prete, de la época del 20; Adolfo Bellocq, Facio Hébequer, Víctor Rebuffo.

Cada obra de Cúnsolo está acompañada de un registro exhaustivo de los lugares donde fue expuesta, el nombre del coleccionista que la compró originalmente, y también donada a nuestros museos. Hay fotos comparativas con el tema y para completar el panorama de la época, el CEDINCI (Centro de Investigación y que se expone como "Gráfica y Documentación de la Cultura de Izquierdas), dirigido por Horacio Tarcus, que prestó obra impresa que se expone como "Gráfica del Anarquismo Argentino (1893-1935), consistente en panfletos, libros, revistas, grabados de la extraordinaria actividad que tuvo lugar en el barrio de La Boca.

¿Cuál es La Boca de Cúnsolo? El título de la muestra lo revela: "Una geografía del silencio". Se puede hablar de gran lirismo, formas sintéticas, se la puede calificar de metafísica. Reinan el silencio, el estatismo de los barcos y del agua, la soledad de las calles; el pintoresquismo está ausente.

Una Boca idealizada, lejos de su reputación prostibularia peligrosa y de gran pobreza, pero en la que se insinúa el mundo del trabajo. Sin estridencias, un cromatismo en el que se exaltan colores claros y límpidos, grises atemperados, tersas superficies. Debido a su tuberculosis se instaló en La Rioja desde 1932 hasta 1936. Los paisajes de esta época tienen el color intenso de sus montañas, generalmente iluminados por la puesta del sol, y hasta se descubre a un adelantado en mostrar un graffiti, óleo fechado en 1937, ya en Buenos Aires, fecha de su fallecimiento. Con esta importante muestra OSDE celebra su décimo aniversario durante el que ofreció muestras de altísima calidad que invitaron al estudio, la reflexión la investigación sobre artistas y momentos emblemáticos de nuestra historia del arte, y también dando cabida a expresiones contemporáneas de trascendencia. Clausura el 14 de enero de 2017. (Suipacha 658).

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