Nueva York - La de ayer fue la segunda jornada consecutiva de caída en los mercados de Wall Street, y ya los analistas temen por el fin del rally alcista. Al cierre, el Dow Jones perdió un 1,25% (8.504,67); el Nasdaq, un 1,11% (1.796,18); y el S&P, un 1,27% (911,97).
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Los datos negativos de las fábricas y la incertidumbre en torno al futuro económico resultaron los culpables de otra jornada negativa, lo cual lleva a los operadores a especular con el fin de la tendencia alcista de los últimos tres meses.
Los economistas creen que, en los próximos días, se asistirá a un mix de datos positivos y negativos, pero lo que es preocupante es que vendrán con una incertidumbre sostenida en la dirección que va a tomar la economía en los próximos meses.
Para los especialistas surgió ayer una señal alentadora en cuanto a que la corrección no fue algo trágico porque los índices lograron frenarse en los primeros niveles claves (el Dow se detuvo en los 8.590/8.600 mientras que el S&P respetó el soporte de los 920 puntos). Además, y en comparación con Europa, se tienen mercados más fuertes, al menos de momento. Es más, algunos destacaron que la caída se produjo con un volumen bajo. Pero los operadores advierten que si se perforan los mínimos intradiarios, se podría empezar a pensar en una corrección prolongada de las Bolsas.
Si bien por el momento parece que la tendencia alcista en EE.UU. se mantiene intacta, las opciones de ver un mercado bajista no existían hasta el cambio de rumbo que se dio el lunes. Porque con las ventas de esa jornada el S&P bajó hasta el valor clave de 923 puntos, cerrando precisamente en ese nivel. La caída, además, supuso un nuevo mínimo en junio, lo que abre la puerta a futuras bajas, señalan en Wall Street.
Ayer Barack Obama afirmó que propondrá hoy una serie de medidas reguladoras más fuertes para hacer frente con mayor contundencia a futuras crisis financieras. En una conferencia de prensa con el presidente surcoreano, Obama dijo que la falta de anticipación fue la causa de esta crisis y espera que el Congreso actúe con rapidez para poner en marcha nuevas reglas.
Pronóstico
Por su parte, los economistas integrantes de la Asociación Americana de Banqueros declararon que la recesión económica en los EE.UU. terminará en el tercer trimestre del año, aunque los déficits federales y el desempleo seguirán pesando. «La economía volverá a presentar crecimiento, aunque no salud», afirmó Bruce Pasman, presidente del grupo. «El crecimiento en los próximos trimestres ganará momentum, aunque no será lo suficientemente robusto como para reparar el serio daño que ha provocado la crisis en el mercado laboral y en las finanzas públicas».
Finalmente, Kevin Warsh, uno de los gobernadores de la Reserva Federal, declaró en una comparecencia ante banqueros de todo el mundo en Nueva York que la economía norteamericana podría haber salido del pozo, pero eso no significa que podamos afirmar que se está recuperando de forma robusta. Warsh asegura que espera que los negocios y el consumo se mantengan débiles durante varios trimestres, y que el desempleo siga siendo elevado. A largo plazo, teme que un énfasis en la estabilidad económica demasiado exagerado tenga consecuencias negativas en la capacidad de la economía de crecer más rápido. «Existe un riesgo de que los cambios en materia de política pública, para conseguir la estabilidad, impidan un crecimiento en los EE.UU.».
En el mercado de divisas, la caída del dólar benefició a los precios de las commodities, que se vieron empañados el lunes por la fortaleza del billete verde frente a la mayoría de rivales.
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