- ámbito
- Edición Impresa
Volvió a ser el mismo
Lionel Messi se cuelga de Ángel Di María para festejar su golazo de tiro libre, mientras Marcos Rojo corre para sumarse. Argentina jugó su mejor partido en el Mundial y mostró que además del mejor jugador del mundo, tiene un ataque contundente que lo complementa.
Comenzó ganando a los 2 minutos cuando Lionel Messi recogió el rebote en el poste de un remate de Ángel Di María y derrotó a Enyeama (un duelo que tenía pendiente desde el Mundial pasado) con un remate arriba inatajable. Pero la alegría le duró sólo dos minutos, porque los nigerianos empataron en un rápido contraataque en el que Musa encontró mal parado a Zabaleta (se había corrido al medio y dejado libre el sector derecho) y le ganó posición y pelota para rematar cruzado, dejando sin chances a Romero.
Argentina jugó su mejor partido porque presionó en campo contrario, teniendo a sus volantes y defensores muy cerca, para cortar toda intención de contraataque. Así dominó con un Lionel Messi más parecido al de Barcelona y con un Ángel Di María que hizo un despliegue increíble, corriendo por toda la cancha. Flojo Sergio Agüero hasta que debió salir lesionado (ver aparte), y Gonzalo Higuaín con un trabajo intenso entre los rudos zagueros nigerianos, pero sin suerte en la definición. Este ataque se completó con el ingreso de Ezequiel Lavezzi, que le dio desborde por los dos costados e inquietó a todos (tanto que hizo amonestar a dos defensores nigerianos). En el medio Javier Mascherano mostró todo su repertorio de quites y Gago tuvo más precisión que en los últimos partidos, pero sigue sin ser el motor que era antes de la seguidilla de lesiones. Atrás, las dudas de siempre: Zabaleta alternó buenas y malas. Los zagueros centrales fallaron en el segundo gol de Nigeria, pero sacaron todo lo que les tiraron de arriba, y Rojo fue parejo en la marca y hasta hizo un gol. La Selección merecía mejor suerte, pero recién pudo marcar el segundo gol con un tiro libre al ángulo. Nigeria volvió a empatar al minuto del segundo tiempo (Musa volvió a madrugar a los defensores), pero Rojo con la rodilla puso el 3 a 2 en un centro. Argentina mejoró, recobró la identidad y terminó con puntaje ideal la primera ronda. Ahora se viene Suiza y comienza otra historia, casi otro Mundial.


Dejá tu comentario