21 de diciembre 2017 - 00:00

Vota Cataluña sumida en un clima de desconfianza

Barcelona - Cataluña votará hoy en unas elecciones con impacto histórico marcadas por la tensión acumulada durante meses de proceso independentista y por un importante refuerzo de seguridad para evitar incidentes o posibles ciberataques, según los datos difundidos ayer por el Gobierno español.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy, quien convocó esta cita con las urnas tras intervenir en octubre la autonomía catalana en el punto cumbre del desafío soberanista liderado por Carles Puigdemont, es en esta ocasión el responsable del despliegue de seguridad, que contará con unos 17.000 agentes, entre ellos policías nacionales y guardias civiles que apoyarán a las fuerzas de seguridad regional y local.

El Ministerio del Interior español destinará una patrulla in situ a cada uno de los 2.700 locales electorales habilitados, cuando lo habitual en otros comicios es que una se fuera moviendo entre varios colegios.

A los desafíos habituales de seguridad en unos comicios marcados por la tensión entre independendistas catalanes y partidarios de la unidad en España se une además el temor de Rajoy a posibles intentos de alterar el proceso por medio de ciberataques.

Según el diario El Mundo, los servicios de Inteligencia tienen un plan especial para hacer frente a diversos escenarios, incluyendo ataques a la central desde la que se comunican los datos electorales, una suplantación de identidad de la web que publica los resultados o simples operaciones de desinformación coordinada en redes sociales.

El fantasma de la manipulación también asomó ante el aumento de la desconfianza mutua, con temor incluso a que los resultados puedan ser alterados.

El mismo medio publicó ayer en portada que el partido independentista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que se disputa el primer puesto con el "constitucionalista" Ciudadanos según los sondeos, instruyó a sus apoderados para "defender el voto" soberanista en los comicios de donde saldrá el próximo "Govern".

Fue la propia ERC la que hace semanas planteó el miedo a un supuesto "pucherazo" (manipulación de resultados) por parte de los partidos a favor de la permanenecia en España y se propuso por eso llevar a cabo un "recuento paralelo", para lo que reclutó a miles de voluntarios que desplegará hoy en los colegios.

El Gobierno central español volvió a rechazar ayer cualquier recuento paralelo y recordó que el único válido será el oficial.

En total, algo más de 5,5 millones de catalanes votarán en las elecciones consideradas las más trascendentales de la historia reciente de Cataluña, tras la crisis que abrió el plan independentista. Las primeras en celebrarse un día laborable desde 1982.

Numerosas peculiaridades marcan estos inusuales comicios, con candidatos huidos a Bélgica o imputados por la Justicia por su papel en el proceso soberanista. De ellos, tres hicieron campaña en prisión. El propio ex "president" catalán, Carlos Puigdemont, sufragará por voto cedido, según anunció en Instagram.

La participación se mirará también con lupa: por el momento se sabe que la solicitud de voto desde el extranjero aumentó un 81% frente a la convocatoria pasada.

Agencias DPA, ANSA, AFP y Reuters

Dejá tu comentario