18 de diciembre 2014 - 00:00

“Voy a respetar los tiempos de Del Potro”

Daniel Orsanic, el flamante capitán de Copa Davis.
Daniel Orsanic, el flamante capitán de Copa Davis.
  Tranquilo y firme en sus respuestas, Daniel Orsanic es cultor del perfil bajo. El hecho de ser el nuevo capitán del equipo argentino de Copa Davis no lo hace sentirse en un pedestal inalcanzable para el resto, sino que, por el contrario, ahora considera que su responsabilidad es estar en contacto con todos los estamentos y hacer progresar al tenis nacional. Este exdoblista de 46 años fue designado por la Asociación Argentina de Tenis (AAT) como sucesor de Martín Jaite. Pero desde mayo ocupa el cargo de director de Desarrollo de la entidad, puesto que mantendrá.

Según el propio Orsanic, nunca buscó ser el capitán argentino, o al menos no se lo propuso cuando desembarcó en el organismo rector del tenis albiceleste. "Cuando empecé sólo pensaba en el departamento de Desarrollo. Luego fui escuchando la posibilidad de la capitanía. Obviamente es un orgullo. Creo que está todo relacionado, en un lugar de privilegio para poder ayudar, colaborar en el tenis", reveló en diálogo con Ámbito Financiero.

El exsemifinalista de Roland Garros en dobles se muestra seguro y confiado en sus respuestas, mesurado. Todas características necesarias para ocupar dos espacios clave en el tenis albiceleste: el crecimiento de los jóvenes y la esquiva "ensaladera". Y no duda en apuntarle al éxito en ambos objetivos. "Es muy importante escuchar las necesidades de cada uno de los posibles integrantes del equipo de Copa Davis. Ahí es donde se puede estar en los detalles, saber en qué momento está o qué quiere cada uno, y que de esa manera se sienta cómodo, con deseo de participar", sostiene Orsanic. Pero cree que la relación entre los profesionales y juniors debe ser simple y concreta: "Es apuntar a la convivencia, a que los más chicos tengan acceso a los más grandes, que reciban las experiencias. Ellos se dan cuenta de lo valiosa que es la etapa que están viviendo y los profesionales se sienten muy bien, muy cómodos hablándoles a los chicos, entrenando con ellos".

Orsanic hará su estreno del 6 al 8 de marzo ante Brasil, en el inicio del Grupo Mundial 2015. Confirmó que la superficie será polvo de ladrillo, pero la sede (deberá ser anunciada el 23 próximo) la están decidiendo los dirigentes, aunque la Capital Federal tiene las mayores chances. La elección de la arcilla no es casual. El porteño lo conoce bien a Bellucci, a priori número 1 visitante. "Es peligroso, aunque sus mejores resultados fueron en esta cancha, le gusta un polvo más rápido y con algo de altura. Nosotros vamos a poner tierra pesada, húmeda. Por eso a él no le ha gustado nunca venir a jugar a Buenos Aires".

La gran incógnita es la vuelta de Juan Martín del Potro al equipo nacional tras dos años de ausencia y con grandes diferencias con la AAT. Desde el entorno del tandilense siempre se dejó claro que el capitán no era el impedimento principal para su presencia, sino cambios sustanciales en la estructura del tenis en el país.

No obstante, "Orsa" reveló que charló personalmente con Del Potro (también lo hizo con Berlocq y con Leo Mayer) y manifestó que "hubo muy buen diálogo, con él interiorizándose con cómo está nuestro tenis, cómo están los chicos". Aun así, no dio pistas sobre la presencia de la Torre de Tandil en la serie frente a Brasil: "Está buscando volver a la competencia después de no jugar desde febrero. Él no sabe qué continuidad va a tener, no lo sabe nadie. Está enfocado en la vuelta, eso es lo importante. Entiendo la expectativa, pero acá la prioridad es respetar ese momento".

Y sobre sus charlas con el campeón del US Open 2009, reveló: "Lo noté muy involucrado en el tenis en general. Conversamos sobre distintos temas de desarrollo, sobre este proceso de abrir, de comunicar, de escuchar más a los que más necesitan para mejorar en distintas áreas". La prueba de fuego del nuevo capitán llegará en marzo de 2015, ya transcurrido casi un cuarto de la próxima temporada. Mientras, Orsanic también tendrá a cargo el desarrollo del tenis argentino, ese que aguarda desde hace un siglo ganar la Davis y que ahora, con nueva cabeza de equipo, refrenda la ilusión.

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