25 de junio 2009 - 00:00

Vuelve violencia atroz a Irak: 62 muertos

Bagdad - A menos de una semana de que se cumpla el plazo fijado por EE.UU. para el retiro de sus tropas de las principales ciudades de Irak (30 de junio), ayer se vivió el segundo atentado en cuatro días y uno de los más graves del año, el cual terminó con la vida de más de 62 personas mientras que otras 150 resultaron heridas. El ataque fue perpetrado en un concurrido mercado del barrio chiita bagdadí de Sader City.

Según una fuente del Ministerio del Interior local, un triciclo motorizado lleno de explosivos, cubiertos por verduras y frutas, se paró ante el mercado de pájaros durante la hora pico.

El conductor dejó su vehículo y huyó antes de que se produjera la explosión, a las 19 horas, cuyas esquirlas alcanzaron los 600 metros de distancia.

A este ataque se le suma el ocurrido el sábado, cuando 72 personas perdieron la vida en la provincia de Kirkuk, situada 250 kilómetros al norte de Bagdad. Un suicida hizo estallar su camión con una tonelada de explosivos en el centro de la localidad de Taza, dejando un panorama desolador y 80 casas destruidas.

Este rebrote de violencia en lo que parecía ser un primer cuatrimestre del año «tranquilo» para el país, se plantea como una demostración de fuerza por parte de los insurgentes y pone en aprietos la autonomía militar del Gobierno de Nuri Al Maliki.

Los trágicos hechos acaecidos en menos de una semana -y que arrojan un saldo superior a las 130 muertes- llegan como un baldazo de agua fría a la administración del primer ministro iraquí, quien llamó ayer a festejar el 30 de junio próximo, fecha del retiro de las tropas, al asegurar que «hoy los organismos de seguridad son capaces de hacerse cargo de la seguridad, ya que tienen planes que los capacitan para llevarlos a efecto».

«Esperamos el día definitivo de la retirada total de las tropas extranjeras, porque será para Irak un verdadero día de fiesta nacional», prosiguió Al Maliki, en referencia a la salida de los marines norteamericanos de las grandes ciudades iraquíes. El abandono total del país por parte de los efectivos estadounidenses se espera para fines del año 2011, según lo estipula un acuerdo firmado entre Washington y Bagdad el 13 de diciembre de 2008.

La población local está preocupada por este recambio que afecta la seguridad nacional y algunos ciudadanos manifiestan su temor. «¿Cómo puede el Gobierno afirmar que es capaz de garantizar la seguridad y recibir el testigo de los estadounidenses? Los que cometen estos atentados no quieren que los estadounidenses se marchen», aseguró Najem Ali, un funcionario de 30 años que sufrió heridas en las manos y el pie izquierdo en el atentado de ayer.

Agencias EFE, AFP y DPA

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