En medio de lo peor de la crisis turca, un monitoreo de UBS detectó que en la última semana los fondos de inversión aumentaron sus compras de renta variable otomana. Sumaron compras por u$s191 millones en acciones, el mayor registro desde la primera semana de enero de 2013. Turquía fue así el segundo país emergente en el que más dinero invirtieron los fondos ya que el primero fue Corea, que recibió u$s217 millones. Según el banco suizo, la semana pasada se marcó un máximo histórico en los flujos semanales de inversión de los fondos en renta variable de los mercados emergentes. UBS explica que la ola de compras en Turquía sugiere que los inversores han comprado con la caída, aprovechando la debilidad de la lira. Según la entidad, hay dos opciones: que los fondos hayan entrado en la renta variable turca aprovechando las caídas para vender rápidamente y tomar ganancias, ahora que las aguas se calmaron y que la lira recuperó parte del terreno perdido; o que los fondos crean que el precio ya está en mínimos y que por eso se haya producido esta compra masiva de acciones.
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