Manifestantes quemaron edificios, saquearon comercios y dispararon contra policías en la ciudad de Ferguson, suburbio de St. Louis, en la madrugada de ayer tras el anuncio de que el agente blanco que mató a un joven negro desarmado en agosto pasado no será juzgado. El caso es emblemático porque dejó en evidencia que los conflictos raciales en Estados Unidos permanecían latentes.
El jefe de Policía del condado de St. Louis, John Belmar, dijo que los disturbios de la noche del lunes y la madrugada de ayer fueron "mucho peores" que los generados justo después del asesinato en agosto.
Ante el temor de que, por segunda noche, se produzcan manifestaciones violentas en Ferguson y otras ciudades del país, al cierre de esta edición el presidente Barack Obama afirmó que "la frustración en Ferguson está basada en la sensación de que la aplicación de la ley no siempre es justa", en una concesión a quienes protestaron pacíficamente por el fallo, pero advirtió que "ello no es excusa para cometer actos criminales". Agregó que encomendó al fiscal general del país, Eric Holder, que trabaje para reconstruir la confianza de la comunidad y que se identificaron pasos que se pueden tomar para asegurar que la aplicación de la ley sea justa.
La decisión, tomada por un jurado popular, encendió los ánimos en ese suburbio de Saint Louis, de mayoría negra, donde 25 edificios fueron incendiados al tiempo que se realizaron al menos 150 disparos contra efectivos policiales sin que hubiera heridos de gravedad y se detuvo a 82 personas por delitos como robo, posesión de armas ilegales y reuniones no autorizadas, ya que el Gobierno estatal había declarado el estado de emergencia preventivamente.
El jurado señaló que no había pruebas suficientes para procesar a Wilson, de 28 años, quien disparó en pleno día contra Brown, de 18 años, tras un altercado con el joven desarmado a quien consideró sospechoso de un robo de cigarrillos ocurrido poco antes.
Los doce miembros del gran jurado -nueve blancos y tres negros, donde el 60% de la población es afroamericana- escucharon 70 horas de testimonios de unas 60 personas y a tres médicos forenses, y examinaron cientos de fotografías y resultados de autopsias.
De acuerdo con el diario The New York Times, que realizó un relevamiento de testimonios de testigos contenidos en las 1.000 páginas de información judicial referida al caso difundido ayer por la Fiscalía, todos los testimonios coincidieron en que Brown tuvo una fuerte discusión con Wilson cuando éste aún estaba dentro del patrullero. Sin embargo, las declaraciones fueron disímiles en un aspecto crucial: si el joven levantó las manos luego de ser perseguido por el policía -quien ya le había disparado dos veces- o si tuvo una actitud de ataque hacia él, lo que significaría la legítima defensa a la que apeló el agente para justificar el crimen.
"El deber de un gran jurado es separar los hechos de la ficción", declaró el fiscal del condado de Saint Louis, Robert McCulloch, al anunciar la decisión. "Saber que se trató de un acto de uso legítimo de la fuerza, o de legítima defensa, no hace menor esta tragedia", concluyó.
"Estamos profundamente decepcionados con que el asesino de nuestro hijo no deba enfrentar las consecuencias de sus actos", manifestó, por su parte, la familia Brown en un comunicado, en el que pidió "respetuosamente que las manifestaciones permanezcan pacíficas".
Por su lado, uno de los abogados de la familia, Benjamin Crump, dijo que "este sistema siempre permite que la Policía hiera y mate a nuestros hijos y no pase nada. Tenemos que cambiar esta dinámica".
El gobernador demócrata de Misuri, Jay Nixon, anunció ayer el despliegue 2.200 agentes de la Guardia Nacional para proteger a las personas y las propiedades en los próximos días. "Violencia como la que vimos la pasada noche no puede repetirse", dijo.
La indignación por la no imputación de Wilson, que en total disparó seis veces contra Brown, se contagió a numerosas ciudades del país. Miles de personas salieron a las calles en Nueva York y Washington, mientras que incidentes menores fueron registrados en Boston, Filadelfia, Denver, Seattle, Chicago y Salt Lake City. Mientras en el estado de California algunos grupos trataron de bloquear autopistas.
| Agencias AFP, EFE, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |


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