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Wall St.: tensa calma a la espera de datos de empresas
El índice de energía del S&P cayó un 0,1% debido a que las acciones de ConocoPhillips cedieron un 1,4% por el retroceso del 4,4% del crudo, a 60,14 dólares el barril. Los papeles de US Steel cedieron un 3,6% en línea con la caída de los precios de los metales. La Administración de Información de Energía de Estados Unidos publicó cifras que mostraron que los inventarios de gasolina y destilados crecieron más que lo esperado la semana pasada, lo que apuntó a una continua debilidad de la demanda y se sumó a los temores sobre la economía.
Las acciones de los sectores de cuidado de la salud y productos de consumo, tradicionalmente considerados como los más capaces de capear una economía débil, ayudaron a impulsar una subida de los índices. Las acciones de Johnson & Johnson y Merck subieron ambas cerca del 1,5% y ayudaron al Dow a entrar en territorio positivo hacia el cierre de la sesión. También se situaron con ganancias el fabricante de productos para la higiene personal Procter & Gamble (1,41%), el fabricante aeronáutico Boeing (1,31%), la cadena Home Depot (1,16%), los supermercados Walmart (1,11%) y la tecnológica Hewlett Packard (1%).
El conglomerado General Electric fue el valor del Dow Jones que más se depreció, al bajar el 2,72%, seguido de Bank of America, cuyas acciones se contrajeron el 2,55%. Con pérdidas por encima del punto porcentual acabaron Intel, el mayor fabricante mundial de microprocesadores, que bajó el 1,91%, las compañías de telecomunicaciones Verizon (1,82%) y AT&T (1,59%), y el gigante del entretenimiento Walt Disney (1,29%).
El mercado neoyorquino no reaccionó ante la noticia de que el Fondo Monetario elevó al 2,5% su previsión de crecimiento mundial para 2010, y mostró su pesimismo durante buena parte de la jornada ante el declive económico del 1,4% para este año que también pronosticó ese organismo.
Los líderes de los países del G-8 han optado por aplazar la retirada de las medidas de estímulo que han sido aplicadas hasta que una recuperación económica esté asegurada, momento a partir del cual cada uno decidirá sus propias estrategias de salida con respecto a dichos estímulos.
En EE.UU. el crédito al consumidor bajó en u$s 3.200 millones, frente al descenso de u$s 8.800 millones que anticipaban los analistas, según la Reserva Federal. Es el cuarto mes consecutivo de caídas en la deuda de los consumidores norteamericanos, la racha más larga desde 1991.


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