La mitad del éxito de la inversión a largo plazo consiste en identificar empresas de alta calidad cuyas acciones coticen con un notable descuento frente a su valor razonable o intrínseco. Pero la otra mitad, es evitar aquellas acciones que están sobrevaluadas o, en el caso actual, vender aquellas acciones cuyo precio ha subido demasiado hasta el punto de que se han sobrevaluado y extendido. Estas son las directrices básicas que aconsejan los expertos de Morningstar en la batalla por la rentabilidad de largo plazo.
Al respecto, los directores de Morningstar, Brian Colello, Damien Conover y Dave Meats, junto con los analistas Matthew Young y Julie Bhusal Sharma, realizaron una investigación y determinaron que había llegado el momento de desprenderse de cinco compañías estadounidenses que cotizan en niveles muy por encima de los derivados de sus fundamentos.
¿Cuáles son? Una es la petrolera Hess que a pesar de la gran calidad de sus activos y sus buenas perspectivas de crecimiento que la hace merecedora de una valoración alta, muestra que sus acciones han llegado demasiado lejos en comparación con su estimación de valor real.
Por ejemplo, hay métricas como el ratio de valor empresarial en relación al resultado bruto de explotación que arroja una tasa de 9 veces, cuando su competidor más cercano está en 6 veces. Para Morningstar un valor razonable en realidad se sitúa en aproximadamente 7 veces.
Las acciones de tecnología se han disparado en lo que va del año y Oracle no se ha quedado atrás. De hecho, las acciones de Oracle han subido más del 40% este año hasta alcanzar nuevos máximos históricos y ahora cotizan con una prima de aproximadamente el 50% respecto de la valoración de Morningstar. La compañía ha registrado un desempeño muy bueno, pero preocupa que el potencial alcista a largo plazo para el mercado de infraestructura en la nube sea mucho más limitado de lo que el mercado supone actualmente.
Otra también del sector tecnológico es Cadence Design Systems, a quien le está yendo muy bien, registró sólidos resultados en el segundo trimestre y, basándose en la elevada demanda de soluciones de hardware, la dirección incluso guió hacia una segunda mitad del año más sólida. Contemplando las tendencias seculares hacia la inteligencia artificial, las comunicaciones 5G y la computación en la nube en realidad seguirán acelerándose, y que Cadence se beneficiará tanto de las crecientes complejidades de los diseños de chips como de la creciente complejidad de varios mercados finales, a pesar de ello la acción ahora cotiza con una prima de aproximadamente el 40% respecto de la valoración de Morningstar, ya que ha subido un 40% en lo que va del año.
La cuarta es Old Dominion Freight Line, empresa de envíos, logística y mudanzas, cuya cotización se podría ver presionada negativamente por la reducción de las existencias minorista y por una desaceleración en los mercados finales industriales de Estados Unidos. Las acciones de Old Dominion han subido más del 40% este año, y la mayor parte de esa ganancia se produjo apenas en los últimos dos meses. La razón de ese aumento es la esperanza del mercado de que Old Dominion gane una cantidad significativa de cuota de mercado tras la quiebra de su competidor Yellow Trucking. Para Morningstar el mercado está sobreestimando la cantidad de crecimiento del flujo de caja libre a largo plazo.
La última de la short list es Eli Lilly, cuya cotización se ha visto propulsada, entre otros motivos, por las prometedoras expectativas de su medicamento Mounjaro para la diabetes tipo 2 que ayuda a perder peso. Morningstar considera que el mercado está pagando una valoración demasiado alta por este crecimiento al cotizar con una prima cercana al 50% frente a su valor teórico.