Los inversores sufrieron fuertes pérdidas el mes pasado y ahora quieren señales concretas para seguir apostando. Lo peor fue el Nasdaq.
Nueva York (Especial) - Wall Street rebotó ayer con fuerza por segunda jornada consecutiva y así logró cerrar un mes olvidable para la Bolsa de Nueva York. A pesar de la recuperación de las últimas sesiones el mercado sigue bajo presión, lo que inquieta a los inversores. Todos se preguntan si el mercado asiste al tradicional movimiento calificado como "el salto del gato muerto" o bien se trata de una tendencia positiva.
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El balance de octubre deja una caída del Dow Jones de un 5,1% finalizando su peor mes desde enero de 2016, cuando cayó un 5,5%. Mientras que el S&P 500 acumuló una pérdida del 6,9%, en su peor septiembre desde 2011, cuando cayó un 7,2%. Por su parte el Nasdaq registró un baja de un 9,2%, siendo la pérdida más importante desde noviembre de 2008. Ayer los grandes valores tecnológicos, muy castigados en octubre, lideraron las subas, pero aún siguen bajo un contexto de una sobreventa acumulada excesiva.
Los analistas técnicos advierten que por primera vez desde 2015 los índices dieron una señal bajista en cierre mensual, que coincidió con un aumento del volumen negociado y un fuerte repunte de la volatilidad.
Bajo este escenario, noviembre estará condicionado por el resultado de las elecciones de mitad de mandato en EE.UU., que se celebran el próximo 6. El mercado espera que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes y contrarresten el poder republicano en el Senado. Habrá que ver cuál es la reacción de los índices al resultado que se produzca.
Por otro lado, siguen repercutiendo las declaraciones del jefe de la Fed, Jerome Powell, del 3 de octubre pasado y que han servido como la gran excusa para justificar la corrección del mercado. El presidente de la Fed comentó sobre las tasas de interés que "puede que pasemos de ser neutrales, pero estamos muy lejos de ser neutrales en este punto, probablemente".Los dichos de Powell provocaron un repunte importante en la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años, que escaló el 9 de octubre hasta el 3,26%, máximo de los últimos siete años. Aunque el rendimiento del 10 años ha moderado su avance en las últimas jornadas hasta el actual 3,16%.
Ayer en el frente de datos macroeconómicos, y en relación a la política monetaria de la Fed, se conoció el informe de empleo ADP de octubre, que ha mostrado la creación de 277.000 nuevos empleos, muy por encima de los 189.000 empleos que esperaba el consenso y de los 230.000 empleos generados en el mes anterior. Mañana se publica el dato de empleo del Gobierno y se espera que muestre una fuerte creación de puestos de trabajo. Aunque la clave para el mercado será la evolución de los salarios. Si lo sueldos repuntan por encima del 3% en tasa interanual, tal y como espera el mercado, la Fed seguirá con las subas "graduales" de los intereses e incluso puede endurecer su discurso, como hizo Powell hace unas semanas. Esto puede no gustar a los mercados. Así que el dato de empleo de mañana también será muy relevante.
Mientras tanto, en el mercado de materias primas, el barril West Texas cerró la sesión con una caída del 1,3% hasta 65,31 dólares. De esta manera terminó el mes con una caída del 10,5%, después de marcar máximos anuales el pasado 3 de octubre en 76,72 dólares.En el mercado de divisas, el euro se depreció un 0,24% respecto al dólar, hasta $1,1320, muy cerca de su mínimo de las últimas 52 semanas, marcado el pasado 15 de agosto en $1,1302.
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