20 de junio 2023 - 00:00

Xi Jinping ponderó el diálogo con EE.UU. aunque se mostró inflexible sobre Taiwán

El viaje de Blinken a Pekín permitió generar una distensión parcial, pero no resolvió los profundos desacuerdos de fondo. El canciller chino viajará a Washington.

MENSAJE. El jefe de la diplomacia de EE.UU., Antony Blinken, le planteó al líder chino, Xi Jinping, que los dos países deben “elegir entre el diálogo y la confrontación, la cooperación o el conflicto”.
MENSAJE. El jefe de la diplomacia de EE.UU., Antony Blinken, le planteó al líder chino, Xi Jinping, que los dos países deben “elegir entre el diálogo y la confrontación, la cooperación o el conflicto”.

Pekín - El presidente chino, Xi Jinping, celebró ayer los “avances” registrados en la relación con Estados Unidos en encuentro que mantuvo con el jefe de la diplomacia norteamericana, Antony Blinken. En ese marco, se informó que Pekín se comprometió a no suministrar armas a Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania, aunque, en lo que alejó la perspectiva de una reconciliación amplia, se mostró inflexible a declinar su aspiración a recuperar Taiwán y a rechazar cualquier conato independentista de la isla que considera una parte escindida de su territorio.

Los dos países tienen también posiciones opuestas en el conflicto de Ucrania, donde Washington ha venido apoyando militar y financieramente a Kiev, mientras que China ha evitado condenar la invasión de Moscú y quiere presentarse como un mediador.

Blinken dijo en ese sentido que China ha reiterado su promesa de no enviar armas a Moscú. “China nos ha asegurado a nosotros y a otros países que no está entregando y no entregará ayuda letal a Rusia para utilizarla en Ucrania”, aseveró el secretario de Estado después de las reuniones que mantuvo con Xi, con su homólogo Qin Gang y con el jefe de asuntos exteriores del Partido Comunista, Wang Yi. Sin embargo, el régimen no hará “ningún compromiso” sobre Taiwán, dijeron medios estatales chinos.

Gestos

En un gesto simbólico, el líder chino recibió a Blinken en el Gran Salón del Pueblo, el monumental edificio que sirve para acoger a los dignatarios extranjeros en la plaza de Tiananmen.

“Espero que el secretario Blinken, a través de esta visita, aporte un resultado positivo a la estabilización de las relaciones entre China y Estados Unidos”, declaró Xi a su interlocutor.

“Las dos partes lograron avances y encontraron terrenos de entendimiento en varios puntos específicos”, que no se precisaron, destacó Xi, quien calificó dichos avances de “muy buena cosa”, según un video difundido por la televisión pública CCTV.

La entrevista se produjo en el segundo y último día de la visita de Blinken a China, la primera en casi cinco años de un secretario de Estado.

Ambas partes redujeron, no obstante, las perspectivas sobre una posible gran reconciliación.

Blinken afirmó que Estados Unidos y China quieren “estabilizar” sus relaciones, aunque sigue siendo “lúcido” sobre los desacuerdos bilaterales de fondo.

“No nos hacemos ilusiones sobre los desafíos de gestionar esta relación. Hay muchos temas en los que estamos profundamente en desacuerdo, incluso con vehemencia”, dijo.

“Hemos hecho avances y vamos hacia delante”, abundó el responsable ante la prensa, pero “ninguna de estas cuestiones se resolverá en una sola visita”, matizó.

En otra señal positiva, el ministro chino de Relaciones Exteriores, Qin Gang, aceptó una invitación de viajar a Estados Unidos, en una fecha todavía por determinar.

Agenda

Varios temas enturbiaron en los últimos años la relación bilateral, entre ellos el apoyo de Washington a la isla de Taiwán, que Pekín considera suya, la rivalidad en el campo tecnológico, las reivindicaciones territoriales de la potencia asiática en el mar de China Meridional o el trato a los uigures, una minoría musulmana del noroeste de China.

“El contacto directo y una comunicación continua al más alto nivel constituyen el mejor medio de gestionar las diferencias de forma responsable y de velar para que la competencia no degenere en conflicto”, reiteró Blinken ante los periodistas.

Blinken se reunió por la mañana con el máximo responsable de la diplomacia china, Wang Yi, para quien las relaciones bilaterales se encuentran en un “momento crítico”.

Ambas potencias deben “elegir entre el diálogo y la confrontación, la cooperación o el conflicto”, aseguró. Wang reafirmó, por su parte, la posición de su país respecto a Taiwán.

En los últimos meses, los contactos entre Washington y las autoridades taiwanesas, procedentes de un partido independentista, irritaron fuertemente a Pekín, que respondió con ejercicios militares de gran envergadura alrededor de la isla de gobierno democrático.

El poder comunista chino considera a Taiwán como una isla rebelde, que no ha logrado aún reunificar con el resto de su territorio desde el final de la guerra civil china en 1949.

“El mantenimiento de la unidad nacional sigue en el núcleo de los intereses fundamentales de China”, y “en este asunto, China no tiene margen para transigir o ceder”, enfatizó Wang.

Blinken repitió que Estados Unidos no apoya la independencia de Taiwán y mantiene su postura de preservar el “statu quo”, aunque aseguró tener “profundas preocupaciones sobre algunas de las acciones provocadoras que China ha tomado en los últimos años, desde 2016”.

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