Vimos cómo el auge de la Compañía de Jesús tuvo que ver con el de sus pensadores económicos y cómo a partir de 1940, con el desarrollo de la Nueva Teología y la fundación de las Escuelas Católicas para Trabajadores Agremiados, la orden -desde su refundación "conservadora y elitista"- comienza a "girar al socialismo". Tras el Concilio Vaticano II, de 1962, que pretendía "relazar" la Iglesia Católica, los jesuitas, tomando la protección de los pobres como su principal objetivo, comienzan a involucrarse en política, adhiriendo muchos a la marxista "Teología de la Liberación". De la visión "pro mercado" del siglo XVI ya no queda nada. Pero este giro de 180 grados en el pensamiento económico de la Orden no parece haber sido gratis; si bien en lo teológico se han corregido muchos errores, la visión económica es la misma, Así, a pesar de que aún es la mayor orden católica masculina, de los 36.000 integrantes con que contaba en 1965, al año pasado quedaban menos de 18.000. En ese tiempo el número de católicos bautizados pasó de más de 600 millones a casi 1200 millones y el total mundial de sacerdotes, de unos 420.000 a 412.000. Con el mayor de los respetos: si estudiamos finanzas y economía es porque también queremos que no haya pobres ni sufrientes en este mundo. Si algo sugiere lo ocurrido con los jesuitas (por cuya obra actual y pasada tenemos una profunda admiración) es que tal vez sería bueno que, hasta que los sacerdotes no incorporen el estudio de la economía de manera desideologizada y profunda, que la jerarquía Católica tenga en cuenta que a pesar de todas sus buenas intenciones, su visión económica podría terminar haciéndole más mal que bien a quienes quiere proteger. Ayer el Dow no operó.
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