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Yerbateros en pie de guerra por impuesto
Productores de yerba realizarán mañana una asamblea en la localidad misionera de Apóstoles para rechazar el descuento en el aumento definido por el Gobierno.
A partir de una resolución del Ministerio de Agricultura se le descontará del precio que recibe el productor el 21% del IVA. Por lo tanto, el valor acordado por $ 1,70 el kilo de hoja verde y $ 6,90 el kilo de canchada no se cumplirá.
El titular de la Federación Agraria de Misiones, Raúl Kosinski, advirtió que «una de las posibilidades a evaluar en la asamblea es cortar las rutas e impedir la salida de yerba de las empresas». Y agregó: «Es una falta de respeto al productor lo que están haciendo y no lo vamos a permitir». También destacó que «nunca en el laudo se habló de que el IVA lo deben pagar los productores».
El dirigente pidió a los productores de yerba que paren de cosechar «porque el precio actual no cierra como para realizar los aportes a los trabajadores y demás gastos».
Carlos Vedoya Recio, especialista en el cultivo de yerba mate, señaló que los molinos yerbateros argentinos acopian yerba mate canchada; la primera elaboración de la hoja verde se cancha o deshidrata en inmensos hornos secaderos horizontales que exponen a la acción del fuego.
De los 146 molinos inscriptos en el Instituto Nacional de la Yerba Mate, sólo 88 establecimientos aparecen activos en 2012, un 40% menos en tan sólo dos años según cifras de la Cámara Molinera de la Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP), dijo.
Del total, los ocho primeros molinos yerbateros, que manejan el 80% del mercado, sólo en el último año incrementaron sus deudas un 90%, según cifras del Banco Central de la República Argentina.
«La razón por lo menos es doble. No hay stock de canchada suficiente y la Secretaría de Comercio Interior permitió un aumento sólo del 9% para todo el año 2012, después de las amenazas de aplicación de la Ley de Desabastecimiento y la irónica apertura a las importaciones de yerba», señaló.
Para el especialista, «no hay estímulo» y dijo que «hay molinos que prefieren vender su materia prima a terceros antes de envasarla. Es más fácil vender canchada que molerla y envasarla para los supermercados».
Otros se reconvirtieron al negocio de los pickles y cultivaron pepinos, choclos y pimientos entre líneas de yerba mate, destacó. Las estadísticas mensuales del INYM documentan una caída del 20% en el stock de canchada en los últimos cuatro años.
«Desde 2007 al pasado mes de noviembre de 2011, faltan cerca de 50 millones de kilos de canchada», advirtió Vedoya Recio.


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