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Yok anticipó el Rosh hashaná
La iniciativa de la asociación Yok volvió a combinar la música, la instalación urbana, un espacio para charlas y una feria de sabores y diseños. La propuesta musical aportó nuevos grupos e intérpretes que resignifican la música klezmer, donde se escuchan arreglos a los clásicos jasídicos y novedosas incorporaciones instrumentales como la percusión con cajones, donde históricamente primó la flauta traversa o el acordeón. Al mediodía comenzó a sonar el grupo Amijaie, y continuaron durante toda la tarde Balkan Spice, Dovoie Sestri, Segundo Mundo y Pequeña Orquesta Klezmer Gypsyiddishe Brass Band.
Años atrás se destacó el dúo que popularizó desde fines de los 90 la música klezmer en el país: Marcelo Moguilevsky y César Lerner. En cambio esta vez se optó por dar lugar a las nuevas generaciones de artistas, con música característica de la tradición judía, mediante la interpretación de clásicos del género y composiciones originales, además de una importante cuota de improvisación e interacción con el público que siempre se animó a bailar y hasta armó rondas. Los grupos klezmer están conformados por acordeón, piano, clarinete, flautas dulces, armónica y las voces, con melodías que en muchos casos exceden la tradición estrictamente judía y resuenan a compositores de raíces musicales similares como Goran Bregovic o hasta Emir Kusturica, y la más conocida a nivel local, Babel Orquesta. Esta vez se optó por no convocar grupos demasiado «modernos», como los que abundan en fiestas de casamiento judíos o bar mitzvot. Allí tocan muchas veces bandas que combinan el tradicional Hava nagilah con la música electrónica y hasta con «Los Beatles». Innovaciones eclécticas del nuevo milenio.
En cuanto a las instalaciones artísticas, se montaron diferentes sectores bajo los temas «Memoria» (con ladrillos caídos para recordar el atentado a la AMIA) «Identidad» (con muchos espejos que invitaban a reflejarse y preguntarse por el ser judío) «Introspección» (con valijas que buscaban un viaje al pasado y los recuerdos) «Celebración», «Los orígenes», etc.
La gastronomía ofrecía desde manzanas con miel (la tradición indica que debe ser el primer bocado del año para que sea dulce) falafel, knishes o kipes, pero se vendían además objetos con leyendas humorísticas como «Orgullo goi», «Coolpa» o «El amor es kosher». Una muy buena manera de sumar celebraciones y restar solemnidad.


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