30 de mayo 2012 - 00:00

YPF: aceleran traspaso de acciones

El Gobierno viene llevando adelante intensas negociaciones en los últimos días para hacerse del 51% de las acciones de YPF que están a nombre de Repsol. Si bien el Congreso aprobó la expropiación, el traspaso no es tan sencillo: sucede que la mayor parte de esas acciones de la compañía española se encuentra bajo custodia del Bank of New York Mellon (BNY). La entidad viene demorando la entrega de las mismas al Estado, ya que no recibió la instrucción de Repsol para hacerlo, pero a última hora de ayer ese trámite se habría acelerado.

Para el Gobierno es clave conseguir el 51% del paquete accionario de YPF antes de la reunión de directorio del lunes próximo, en la que se designará a los nuevos directores de la petrolera que ahora tiene mayoría estatal. En el orden del día también figura la designación del nuevo comité de auditoría, una cuestión clave que reclama la Securities and Exchange Commission (SEC), el órgano de control bursátil de los Estados Unidos.

No todas las acciones de Repsol se encuentran en custodia del BNY bajo el programa de American Depositary Receipts (ADR), o sea certificados de participación. Aproximadamente el 15% estaba en la Caja de Valores, que ya formalizó el traspaso al Estado argentino.

Si el Gobierno no consigue asegurarse ese 51% de acciones de YPF para la reunión de directorio, las consecuencias podrían ser graves. Lo más probable es que todas las decisiones que se tomen sean convalidadas tanto por la Comisión Nacional de Valores como por la Justicia argentina. Sin embargo, las objeciones podrían llegar desde Estados Unidos.

Tanto Repsol (que aún conserva el 6% de YPF) como otros accionistas minoritarios podrían lanzar una ofensiva declarando nulo todo lo resuelto en el directorio, dado que el accionista mayoritario no cuenta paradójicamente con las acciones correspondientes. El argumento del BNY para eventualmente demorar el traspaso de los ADR al Estado es que no cuenta con el visto bueno de Repsol, ya que el Gobierno aún no cumplió con presentar una oferta de indemnización.

En forma paralela, también hubo reuniones de los interventores de YPF (el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof) con los representantes de los bancos acreedores del grupo Petersen. El objetivo de los encuentros fue intentar acelerar el traspaso de las acciones que están en manos de Eskenazi a las entidades antes del 4 de junio. Sin embargo, los tiempos legales difícilmente permitan conseguirlo.

En estos encuentros, los funcionarios solicitaron el voto positivo del consorcio de bancos en la reunión de directorio, en caso de que se llegue a realizar ese traspaso a tiempo. En el consorcio que le prestó los fondos a Petersen para adquirir las acciones de YPF participan, entre otros, el Itaú, Credit Suisse, BNP Paribas, Santander y Citi.

Una de las «zanahorias» que ofrecen los funcionarios a los banqueros es que sean ellos los que comanden las futuras emisiones de deuda que, según Miguel Galuccio, gerente general de YPF, tendrán lugar a partir del segundo semestre. Además, también el Gobierno se comprometería a encontrar un comprador que se quede con las acciones que pasarán a los bancos (aproximadamente un 20% del paquete).

Los Eskenazi ya presentaron, por su parte, el formulario 13D ante la SEC en el que aclaran que perdieron el derecho a voto en YPF debido a las cláusulas de aceleración del crédito recibido por parte de los bancos y de Repsol.

El titular de Repsol, Antoni Brufau, se apuró en aclarar ayer que posee el 6% de la petrolera más otro 6% adicional.

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